Después de que el gobierno de Estados Unidos imputó a Raúl Castro por cargos de asesinato, diputados de Morena, integrantes del “Grupo de Hermandad México-Cuba”, cerraron filas con el expresidente cubano y rechazaron la acusación formal en su contra por el derribo de dos aviones estadounidenses el 24 de febrero de 1996.
“La acusación no representa un paso hacia la rendición de cuentas, como menciona el gobierno estadounidense, sino el reforzamiento de actos de coacción política en contra de la soberanía de una nación”, coincidieron los legisladores guindas en un pronunciamiento a nombre de su grupo parlamentario, el cual fue compartido por la Embajada de Cuba en México.