Completamente de acuerdo con lo que afirma el apreciado amigo y paisano Mario Díaz: efectivamente en política no hay casualidades, y yo le añado, pero si “causualidades” como acontece con el senador doctor Américo Villarreal Anaya, quien está perfilado para ser el candidato de Morena para el gobierno de Tamaulipas a pesar de que –pensarán muchos- que él nació, creció y se desarrolló con los enormes beneficios que del PRI recibieron él y toda su familia. Y eso fue porque su padre, el ingeniero Américo Villarreal Guerra, aparte de ocupar altos cargos federales, llegó hasta ser gobernador de mi querido Tamaulipas de 1987 a 1993. De los demás “suspirantes” al cargo a los que alude Mario Díaz diciendo que se sienten celosos por el dizque “destape” que del “junior” Américo hizo el líder morenista Mario Delgado, solo puedo afirmar que ellos no encajan en el proyecto de la restauración del autoritarismo que desarrolla el presidente López Obrador con su 4T y esa es la “causualidad” que favorece al “junior” heredero del ex gobernador priista.