La ola de calor de finales de julio causó en Alemania la muerte de 9,600 personas, según estimaciones del Instituto Robert Koch (RKI) publicadas este jueves 6 de agosto.

Con ello la gran mayoría de las muertes atribuidas al calor habrían ocurrido en la semana de entre el 22 y el 28 de julio cuando en muchas partes de Alemania las temperaturas superaron los 40 grados.

En total, según el RKI, las muertes atribuidas al calor en todo el año ascienden a 11,900, la cifra más alta desde 2016. Hasta ahora, el mayor número de muertos por calor se había dado en 2018 con cerca de 9 mil en todo el año.

Según el RKI las consecuencias aquella semana especialmente caliente y las semanas posteriores sólo pueden ser evaluadas ahora.

Las razones de ello son que esas temperaturas rara vez se habían medido en Alemania y que las cifras del Departamento Federal de Estadística (Destatis) sólo se tiene a disposición con 5 semanas de retraso.

En una primera estimación el RKI había calculado 5 mil muertes que se podían atribuir al calor a finales de junio.

La mayoría de los muertos, cerca de 6 mil, tenía 85 años o más mientras que cerca de 3 mil estaban entre los 75 y los 84 años.

Autor
EFE