Luego del anuncio del presidente de Argentina, Alberto Fernández sobre el cierre de colegios del Área Metropolitana de Buenos Aires (o AMBA), por dos semanas hubo una inmediata ola de indignación, con cacerolazos en muchos puntos de la capital y la provincia de Buenos Aires.

Mientras las redes estallaban con comentarios de padres enfurecidos, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el opositor Horacio Rodríguez Larreta, convocó a una conferencia de prensa para pronunciarse en contra del decreto presidencial.

“Los chicos y las chicas de Buenos Aires tienen que estar el lunes en las aulas”, declaró el delfín del expresidente Mauricio Macri, quien en 2020 había acompañado los cierres dispuestos por el gobierno nacional.

El intendente porteño anunció que acudiría a la Corte Suprema para frenar el decreto del presidente, afirmando que “el aula más peligrosa de todas es la que está cerrada”.

Este domingo en la noche, Rodríguez Larreta volvió a aparecer frente a las cámaras para anunciar que el lunes habría clases en la capital, luego de que la Justicia ordinaria porteña aceptara el amparo de un grupo de padres para revocar el cierre de los colegios.

Aunque el anuncio y la decisión judicial solo aplicaron a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), fueron celebrados por cientos de padres en la más populosa provincia de Buenos Aires, que también han presentado amparos contra la suspensión de clases allí.

Este lunes, padres y alumnos de decenas de colegios en la provincia realizaron abrazos simbólicos de las escuelas y algunos se trasladaron hasta la quinta presidencial, en el barrio norteño de Olivos, para exigir la vuelta a la escolaridad presencial.

En tanto, el presidente criticó el fallo de la justicia porteña y el ministro de Justicia de la nación lo llamó un “mamarracho judicial” que “sólo tiene una explicación y es política”.

FUENTE ; AGENCIAS

CANDELERO 20-04-2021