A un año del homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, la Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó que el atentado no estuvo motivado por cuestiones políticas, sino que obedeció a una directa represalia ordenada por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De acuerdo con las declaraciones brindadas por el encargado del despacho de la dependencia estatal, Israel Vega Rodríguez, las líneas de investigación concluyen que el crimen fue consecuencia de las acciones frontales que el mandatario mantuvo contra los grupos delictivos de la región y, de manera particular, por la detención de René Belmontes Aguilar, alias El Rhino, identificado como jefe de plaza de la organización en Uruapan.

Las investigaciones señalan que la orden de ejecución fue emitida luego de que El Rhino fuera capturado, evento tras el cual Manzo Rodríguez lo exhibió e insultó durante una transmisión en vivo a través de Facebook. Ante esta afrenta, la organización criminal ofreció una recompensa de dos millones de pesos para concretar el asesinato.

El ataque armado se perpetró la noche del sábado 1 de noviembre de 2025 en pleno Festival de Velas. Durante la agresión, el autor material —un menor de 17 años identificado como Víctor Manuel “N”— disparó contra Manzo antes de ser abatido por los escoltas, en un hecho donde también resultó herido en un brazo el regidor Víctor Hugo de la Cruz Saucedo.

Hasta el momento, las autoridades registran un avance del 90 por ciento en la investigación, respaldado por más de 3,500 actos de investigación, 1,200 horas de video analizadas y 34 personas detenidas, de las cuales 29 se encuentran vinculadas a proceso. Entre las capturas principales destaca la de Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias El R-1, presunto autor intelectual y líder regional del CJNG capturado en Jalisco, así como la de Jorge Armando “N”, alias El Licenciado, señalado como el encargado de coordinar la logística del crimen.