A través de MX Dlta Nrg 1, subsidiaria de Zamajal, Grupo Carso acordó adquirir la participación de 30% que TotalEnergies mantiene en el Bloque 30, ubicado en la Cuenca Salina del Istmo, una operación con la que Carlos Slim profundiza su apuesta por la industria petrolera.
Una vez concretada la transacción, Harbour Energy conservará el 70% del proyecto y se mantendrá como operador del área contractual, por lo que seguirá siendo responsable de la contratación de servicios, la perforación de pozos, la administración del presupuesto y las decisiones operativas del día a día.
Por su parte, Grupo Carso participará en las decisiones estratégicas conforme a los acuerdos entre socios y tendrá derecho a la parte de la producción y de las utilidades que le correspondan.
En un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la compañía recordó que el Bloque 30 opera bajo un esquema de producción compartida, por lo que el Estado mexicano mantiene la propiedad de los hidrocarburos y participa en la renta petrolera generada por el proyecto.
El contrato, con vigencia de 25 años, fue adjudicado en abril de 2018 por la entonces Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) a Premier Oil, Deutsche Erdoel Mexico —posteriormente integrada a Harbour Energy— y SEP Block 30, empresa que más tarde fue adquirida por TotalEnergies.
¿Cómo es el Bloque 30?
El Bloque 30 se ubica en la Cuenca Salina del Istmo, a unos 29 kilómetros de la costa del sur de México, y abarca una superficie de 30.5 kilómetros cuadrados.
Se trata de un proyecto en aguas someras, con tirantes de agua de entre 40 y 50 metros, mientras que las perforaciones alcanzan profundidades de entre 3,300 y 3,740 metros.
Dentro del área contractual se encuentra el descubrimiento Kan, considerado el principal activo del bloque. Harbour Energy estima que el yacimiento contiene recursos por alrededor de 500 millones de barriles equivalentes de petróleo, con recursos recuperables brutos cercanos a los 150 millones de barriles.
Pese a que las empresas ya alcanzaron un acuerdo vinculante, el cierre de la operación permanece sujeto a la obtención de las autorizaciones gubernamentales y regulatorias correspondientes.