El Tribunal Superior de Londres analizará este martes la apelación presentada por el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, por el presunto fraude por 450 millones de dólares (mdd) del que fue víctima, a manos del ucraniano Vladimir Sklarov.

Sklarov enfrenta cargos penales en Estados Unidos por fraude y conspiración para cometer lavado de dinero, delitos que podrían acarrearle hasta 20 años de prisión.

El caso se remonta al año 2021, cuando Sklarov acordó en 2021 otorgar un préstamo de 115 millones de dólares a Salinas. Como garantía, el empresario mexicano entregó acciones de la empresa mexicana Grupo Elektra.

De acuerdo con documentos judiciales, Sklarov aseguró en su momento que contaba con el respaldo financiero de la familia Astor, una de las dinastías más reconocidas de Estados Unidos.

Sklarov representó a su empresa como respaldada por la famosa familia Astor para fortalecer su marca. Eso era completamente falso”, declaró Jay Clayton, fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York.

La investigación de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) documentó que Sklarov vendió las acciones utilizadas como garantía. Dichos habrían sido transferidos a cuentas bancarias en Mónaco vinculadas con familiares del ucraniano.

El origen del conflicto entre Salinas Pliego y Vladimir Sklarov
En septiembre de 2024, Salinas Pliego presentó una demanda ante la justicia británica y obtuvo una orden global para congelar activos de Sklarov por 400 millones de dólares.

Entre los bienes señalados figuran propiedades en Francia, Estados Unidos y Grecia, además de un yate valuado en millones de dólares.

Un juez británico señaló previamente que existían pruebas sólidas de que Sklarov habría utilizado el nombre Astor para inducir a error al demandante.

Sin embargo, el tribunal rechazó emitir un fallo sumario inmediato debido a cuestionamientos relacionados con investigadores privados contratados por la parte demandante.

A pesar de ello, el juez concluyó que las acusaciones conservan una “perspectiva razonable de éxito”, por lo que el litigio continúa.

El FBI mantiene abierta la investigación gracias a James C. Barnacle, director adjunto de la agencia, quien afirmó que Sklarov presuntamente traicionó la confianza de una víctima para apropiarse de más de 450 millones de dólares en acciones corporativas.