Bruno Mars ha vuelto. Tras una espera de diez años desde su último trabajo en solitario, el aclamado 24K Magic, el cantante ha lanzado The Romantic, un álbum de nueve canciones y apenas 32 minutos que se aleja de las luces de la música dance para sumergirse en una auténtica «máquina del tiempo» que nos transporta a mediados de los años 70.

Este cuarto trabajo de estudio no busca reinventar la rueda, sino perfeccionar el arte del retro-soul y la balada romántica, consolidando a Mars como un «Hombre Bicentenario» de la música pop capaz de dominar las listas actuales con sonidos de hace medio siglo.

Un tributo vibrante a las raíces latinas y al mariachi
Una de las sorpresas más destacadas de este lanzamiento es la marcada influencia latina que recorre gran parte del disco. El sencillo de apertura, ‘Risk It All,’ es una balada suplicante que incorpora trompetas mariachi, ofreciendo una atmósfera de romance profundo y delicadeza vocal.

A través de una base sobre mariachi, Mars eleva el romanticismo desde los primeros minutos del track, esculpiendo a través de versos irresistibles un relato romántico que endulza el oído por su delicada introspección vocal y por recordar a los primeros trabajos del cantante.

Su video promocional es una clara declaración de amor a la cultura mexicana, mostrando una boda tradicional en una iglesia con imágenes de la Virgen de Guadalupe y referencias directas a Guadalajara. Esta corriente continúa en piezas como ‘Cha Cha Cha’, que utiliza ritmos de congas y cuerdas tensas, y Something Serious, una pista de jazz latino que evoca inevitablemente el clásico ‘Oye Como Va’ de Tito Puente. Incluso el arte de la portada, con sus letras manuscritas, busca recordar la edad dorada del rock chicano, estableciendo una conexión emocional con las generaciones mayores desde el primer contacto visual.

Del soul de Filadelfia al estilo Silk Sonic
Musicalmente, ‘The Romantic’ se siente como una evolución lógica de su proyecto colaborativo anterior, Silk Sonic. Junto a su coproductor D-Mile y su banda, The Hooligans, Mars ha replicado con precisión la sensación del soul suave de grupos legendarios como los Chi-Lites y The Stylistics. El primer sencillo, ‘I Just Might’, ya ha alcanzado el número 1 en 11 países, impulsado por un estilo que recuerda al éxito de 1976 de Leo Sayer, You Make Me Feel Like Dancing.

Es en este apartado donde hay que puntualizar algo, y es que, si bien el explorar de nueva cuenta la música de los años 70 es un acierto, es de mencionar que si no fuiste fan de aquel proyecto, quizás, estas 9 canciones te resulten un poco pesadas en su ejecución.

A través de una virtud excepcional, Mars crea una especie de maquina del tiempo para interpretar y homenajear a la música de los setenta no desde un cliché, sino más bien a través de una sensación de remontarte a la música de respectiva década.

A lo largo del álbum, las referencias son tan evidentes que funcionan como un homenaje sentido más que como un préstamo sigiloso: desde el eco de Curtis Mayfield en ‘On My Soul’ hasta los arreglos de los O’Jays en ‘Cha Cha Cha’. Mars demuestra un conocimiento enciclopédico de los adornos de los años 70, logrando que el disco sea una pieza de ambiente impecable.

Entre la perfección vocal y el desafío de la autenticidad
A pesar de la brillante ejecución técnica y de una voz que alcanza niveles impresionantes en el cierre ‘Dance With Me’, el álbum no se aleja por poseer un carácter conservador. Mars se ha limitado a descartar influencias bien seleccionadas sin reorganizarlas en algo verdaderamente nuevo, tildando la composición de «perezosa» en ciertos tramos.

Mars opta por clichés románticos sobre estrellas fugaces y fuegos que se apagan, resultando en un trabajo extrañamente impersonal. Sin embargo, como disco de ocio y música de fondo, ‘The Romantic’ es una garantía de calidad que puede sonar en cualquier fiesta, uniendo a distintas generaciones bajo el hechizo de un intérprete con un gusto musical indiscutible.

Si en ’24kMAGIC’ Mars evocaba a la diversión, a la fiesta y a la espectacularidad; para este álbum se contiene, y esculpe un trabajo más introspectivo hasta cierto punto, donde la base instrumental cobra un mayor protagónico.

Si el sencillo ‘I Just Might’ apuntaba a que este álbum reciclaría ese ritmo pegadizo ya gastado del cantante, el resto de las canciones evidencian que Mars es un artista que se aleja, incluso, de sus propios convencionalismos y se adentra en un rica variedad de sonidos para confeccionar canciones que sean intentos de frescura en su repertorio.

La emotividad de las canciones, las referencias a Jazz latino como en ‘Cha cha cha’, el rock setentero de ‘On my Soul’, y el funk preciso y contundente de la pegadiza ‘I Just Might’ hacen que este recopilado de canciones sea una grata experiencia diversa y rica en sonidos de música; teniendo piano, bajo, trompetas y demás que bajo la voz de Mars crean melodías accesibles pero, sobre todo, entrañables.

En este álbum Mars se inclina más por un sentido baladesco y se aleja de esa grandilocuencia explosiva de sus pasados discos, haciendo que la magia de ‘The Romantic’ radique en los momentos más íntimos que el autor construye en temas como ‘Risk It All’.

‘The Romantic’ es un álbum que aprovecha ya del estilo clásico de Bruno Mars, resultando ser una pieza hasta familiar que, si bien propone nuevos horizontes en su sonido, es de mencionar que no los exprime al máximo, teniendo quizás, el álbum más contenido del artista en toda su carrera. Lo cierto, es que la autoría y escritura de Mars sigue siendo una garantía de que, cada que saca música nueva, hace temblar a la industria entera.

DIARIO DE MÉXICO