Britney Spears concretó la venta de los derechos de sus regalías musicales en una operación millonaria. La «Princesa del Pop» decidió capitalizar su legado sonoro mediante un acuerdo que redefine su patrimonio financiero. Según reportes de medios especializados, la transacción se cerró el pasado 30 de diciembre bajo la supervisión de su representante, Cade Hudson.

Alianza estratégica con Primary Wave
La entidad Primary Wave adquirió los derechos sobre las composiciones de la artista. Esta reconocida editorial musical ahora gestiona las obras que definieron el género pop en las últimas dos décadas. Aunque el monto exacto permanece bajo confidencialidad, especialistas estiman que el contrato alcanza los 200 millones de dólares.

Esta cifra sitúa a Spears al mismo nivel de negociaciones recientes como la de Justin Bieber. El paquete incluye himnos globales como “…Baby One More Time”, “Toxic”, “Oops!… I Did It Again” y “Womanizer”.

Valoración basada en el éxito digital
La venta corresponde específicamente a las regalías de la cantante. Sony Music mantiene todavía el control histórico de las grabaciones maestras. Los expertos justifican el alto precio del acuerdo en la vigencia digital de la intérprete.

Actualmente, Britney Spears acumula más de 14 mil millones de reproducciones totales en Spotify. Su éxito “Toxic” superó recientemente la barrera de los mil millones de escuchas. La artista genera un promedio de siete millones de reproducciones diarias sin necesidad de promoción activa.

Nueva tendencia entre iconos del pop
Con este movimiento, Spears se suma a una lista prestigiosa de artistas que liquidaron sus catálogos. Figuras como Bruce Springsteen, Bob Dylan, Shakira y Sting optaron por este modelo de negocio anteriormente.

Primary Wave no solo cobrará las regalías. La firma planea reintroducir la música de Britney en la cultura moderna mediante documentales y alianzas comerciales. Larry Mestel, director de la compañía, busca convertir leyendas musicales en marcas globales de larga duración.

Esta decisión llega en un periodo de pausa artística para Spears. La cantante no publica un álbum de estudio desde Glory en 2016. Su última presentación en vivo ocurrió en octubre de 2018.

DIARIO DE MÉXICO