Jesús Te Ampare
Nueva York.- El mensaje del presidente mexicano salió disparado como una poderosa “bola de nudillos” –de esas que acostumbra a lanzar– hacia el cuarto bat del equipo estadounidense: Joe Biden.
Pero el experimentado toletero bateó la nudillera con una línea imparable dejando con el ojo cuadrado al serpentinero visitante.
El escenario: Oficina Oval de la Casa Blanca, en Washington.
Confío en él “porque respeta la soberanía de México”, expresó AMLO como queriendo meterlo a su terreno.
Por eso, ofreció duplicar el abasto de gasolina barata para ciudadanos del país vecino que adquieren combustible en territorio azteca.
Puso a disposición también más de mil kilómetros de gasoductos –a lo largo de la frontera sur con México–, para el transporte de gas a localidades norteamericanas.
Biden conocía las intenciones de su homólogo azteca y se adelantó: “Mi gobierno va a crear oportunidades de trabajo legales para los inmigrantes. Y el año pasado nosotros batimos récord en la emisión de visas para centroamericanos”.
Y fue eso precisamente lo que solicitó AMLO a cambio del ofrecimiento energético, pero el presidente estadounidense, viejo lobo de mar, le pidió paciencia en sus peticiones.
Fueron 30 largos minutos para que Joe Biden escuchara atento a López Obrador. Sin hablar el mismo idioma, sostuvieron, frente a frente, la Reunión Bilateral.
Destacaron las buenas relaciones entre ambos países y el compromiso de fortalecer los lazos de amistad.
No se sabe si en la agenda de México prevalezca el tema de no juzgar por espionaje a Julián Assange.
Biden, sabe de la amenaza del tabasqueño para desmontar la Estatua de la Libertad, en caso de que el activista de WikiLeaks, sea llevado a las Cortes estadounidenses.
Y eso tiene al presidente más poderoso del mundo molesto y de malas. Se siente ofendido y desafiado por López Obrador.
La Oficina Oval fue el escenario del encuentro donde intercambiaron temas de migración, energía, sector empresarial y la crisis económica.
El respeto mutuo es fundamental para llegar a acuerdos sustantivos; uno, el más poderoso liderado por Biden deslizó “que Estados Unidos es el país que tiene más crecimiento económico, menos inflación, más productos agrícolas”; el otro, mirando a la izquierda, presumió exceso de combustibles con refinerías de “medio pelo”.
La ofensa, la terquedad y el odio de algunos políticos, son sentimientos innecesarios para sacar adelante a naciones vecinas que aspiran a que su gente viva en paz y con trabajo.
Causó sorpresa el detalle del presidente mexicano con los periodistas que cubren la fuente de la Casa Blanca, al agradecerles su presencia y saludarles de manera cordial.
En tanto, la Estatua de la Libertad no durmió tranquila en espera que la ocurrencia de demolerla sea tan solo un distractor internacional.
En Times Square, hay un fuerte olor a marihuana que emerge en cada esquina y que se impregna como si la consumieras.
La marihuana recreativa es legal en la Gran Manzana.
Ojalá Biden y López Obrador fumaran “La Pipa de la Paz” (con cannabis), para salir relajados y desinhibidos del atolladero político y económico.
Pero no será así porque Biden emprendió un viaje a Medio Oriente, dejando a López Obrador en manos de Kamala Harris.
ceciliogarciacruz@hotmail.com