En una jornada histórica por el nivel de daños al equipamiento urbano y de seguridad pública, pero además por las características de la acción concertada de la delincuencia organizada, que no respeta ni a quien ha sido considerado por varias casas encuestadoras en los últimos 2 años, como «el mejor o uno de los tres gobernadores mejor posicionados en el ánimo popular» de todo el país.Image

Fue en el estado de Sinaloa, donde gobierna el empresario mazatleco Quirino Ordaz Coppel, donde el pasado 01 de enero, en los primeros minutos del día y como parte de una abominable costumbre de esta entidad -que se ha intensificado en los últimos treinta años sin que haya poder humano que la erradique-, grupos armados a bordo de vehículos de modelos recientes, salieron a dañar dolosamente el sistema de videovigilancia de las dos principales ciudades de la entidad, Culiacán y Mazatlán.Image

Fueron más de 250 cámaras de videovigilancia fueron las dañadas a balazos en Año Nuevo en Sinaloa, esto de acuerdo al conteo preliminar que tienen las autoridades de seguridad.

Sólo en la capital sinaloense se estima en un total de 72 cámaras de C4i, es decir, las que pertenecen al Gobierno del Estado y otras 100 tuvieron pérdida de comunicación con centro de comando.

Y del Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata del gobierno municipal de Culiacán (CERI), los dispositivos dañados fueron alrededor de 150.Image

En Mazatlán las agresiones fueron en 11 puntos de la ciudad dañando un total de 34 cámaras.

No obstante el saldo que arroja el recuento preliminar de daños, según el Gobierno de Sinaloa, este año fueron menores los daños que al recibir el 2020, cuando también hubo agresiones de grupos armados al sistema de vigilancia.

Aseguran las autoridades locales ya tener ubicados algunos rostros de los delincuentes y las características de sus vehículos.Image

En redes sociales, las diferentes reacciones y reproches a las autoridades y a la propia población que solapa muchas veces estas acciones, redundó en posturas irónicas, como esta:

«Agradable costumbre con la que tiene que lidiar cada año la de por sí castigada población sinaloense… seguramente hacen falta más abrazos para proveer de amor y sensatez a los incomprendidos integrantes de la delincuencia organizada».

FUENTE: AGENCIAS

CANDELERO, 02-01-2021