Brasil se volvió pionero en 1996 cuando implementó el voto electrónico. Desde entonces, el sistema electoral del gigante sudamericano se ha granjeado el prestigio internacional.
El sistema se utilizó por primera vez en las presidenciales de 1998. El éxito fue tal que para las siguientes elecciones se eliminó por completo el voto en papel y Brasil se convirtió en uno de los 23 países del mundo en usar urnas electrónicas en elecciones generales, señaló en su momento el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA).
Las máquinas cuentan con un teclado numérico. Cada candidato tiene un código de dos cifras. El votante teclea el código del candidato de su elección, y la foto aparece en la pantalla. Finalizada la votación, el votante presiona un botón verde para confirmar.
Las urnas no están conectadas a internet, lo que las protege de hackeos; excepcionalmente, en zonas recónditas, como en la Amazonía, se puede usar una conexión satelital.
Con información de El Universal