El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra Hizbulá desde que el grupo terrorista chií se sumara a la guerra con Irán ha reducido el arsenal de misiles del grupo libanés al 10%.
“Esto es lo que le queda (a Hizbulá): aproximadamente el 10% de los misiles que tenía al comienzo de la guerra. Sin embargo, estos misiles siguen preocupando a los habitantes del norte (de Israel)”, dijo Netanyahu durante su participación en la Conferencia del Alto Mando de las FDI, según un comunicado difundido por la oficina del mandatario.
En ese sentido, el primer ministro israelí aseguró que “las grandes amenazas” por parte de Hizbulá son “los cohetes 122, así como los drones y otros vehículos aéreos no tripulados”, que están combatiendo con “capacidad operativa” y con “un gran esfuerzo tecnológico”.
Además, Netanyahu aseguró que las FDI están atacando actualmente tanto dentro de la zona del sur de Líbano que han ocupado ilegalmente, al sur del río Litani, como al norte de esta vía fluvial.
Las FDI reportaron que un soldado israelí y 3 reservistas entraron en Bint Jbein, al sur de Líbano, con fines no operativos y sin autorización de sus mandos superiores, y que el “incidente” está siendo investigado.
“En Líbano se han logrado avances extraordinarios: la eliminación del sistema de misiles que amenazaba a todo el país, la creación de una zona de seguridad que impide la posibilidad de una invasión al norte del país y que ahora también impide el lanzamiento directo de misiles antitanque”, presumió Netanyahu durante la conferencia.
El intercambio de ataques entre Israel y Hizbulá ha continuado en Líbano, pese a que el jueves pasado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una prórroga de la tregua durante 3 semanas más, tras las negociaciones mantenidas en la Casa Blanca entre diplomáticos libaneses e israelíes.
Hizbulá entró en el conflicto regional en respuesta la operación conjunta de EUA e Israel contra Irán, lo que desencadenó en que Israel respondiera con aún mayor contundencia contra Líbano, provocando más de 2,500 muertos y más de 7,800 heridos en 7 semanas de ataques, los cuales, además de terroristas, han segado la vida de mujeres, niños, trabajadores humanitarios y periodistas.
EFE