* Gasolineras en Colima, Tecomán y Manzanillo optan por cierre antes de multas y clausura.
Desde la noche de ayer, empresas gasolineras de Colima, Tecomán y Manzanillo, han optado por el cierre de sus establecimientos, luego de la avalancha de clausuras que ASEA (Agencia de Seguridad Ecológica Ambiental) ha realizado a más de 100 expendios de combustible en el país, consecuencia de la carencia de la Licencia Ambiental Única (LAU), diluyendo con esto, el tema que se había desarrollado de un posible desabasto de combustible, lo cual generó una crisis de compras de pánico en el estado.
La especulación toma fuerza, luego de que los empresarios de manera preventiva sin previo aviso, y ante la embestida de la oficina federal, optaron por “bajar cortinas” para evadir las sanciones administrativa y el largo período que significa el trámite de la LAU, lo cual pondría en engorrosos aprietos al sector gasolinero, no solo en Colima, sino en todo el país.
Ante los hechos, fuentes dignas de todo crédito dijeron a Hermes Revista Digital, que los líderes empresariales están tomando cartas en el asunto, ante el nuevo conflicto generado por el Gobierno Federal, que reclama el complimiento de la posesión de dicha licencia, sin previo aviso.
Pese a que el acuerdo que estableció los mecanismos y procedimientos para la creación de la LAU fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de abril de 1997, y se implementó a partir de agosto del mismo año, iniciando con un proceso gradual a nivel nacional para sustituir la antigua Licencia de Funcionamiento, las autoridades federales nunca habían exigido dicho documento de manera tajante para la venta de combustible.
Se esperan acuerdos de regulación en los días siguientes para evitar esta carecía de brujas que perjudica la movilidad económica no solo en el estado, sino en el país. (JCAG)