Actor es un vocablo que se presta a confusión y hasta juegos de palabras, pues tan sería un sustantivo, por referirse a la persona que interpreta un papel en el teatro, cine, radio o televisión, o un adjetivo cuando se califica o determinan las propiedades de algún sujeto, como sería el personaje de una acción real o imaginaria o también el Sujeto de un estudio; pero además, es un concepto, que siguiendo el significado del término en latín conceptus, del verbo concipere, implica la concepción mental de unidad cognitiva que, en las ciencias sirve para representar o caracterizar algo y también permite expresar los resultados de las investigaciones y expresarlas en palabras.

Actor es un concepto, lo cual le da una perspectiva interesante en relación a cuestiones sociales y políticas, así como de índole jurídica; por ende, la palabra actor tiene más de una aplicación, no por el significado que etimológicamente es el mismo, sino por la conceptualización del término que le proporciona especificidad y en este caso se acostumbra escribirlo en mayúscula: Actor. En etimología, actor es una voz del latín actoris, indicando que realiza la acción, porque viene de actus – acto, participio de agere, llevar a cabo, mover, y es nominativo por el sufijo que se ajusta a género, según quien realice la acción, hombre – actor o mujer – actriz; el sufijo –triz o –iz indica que el agente que lleva a cabo la acción es femenino y revela una tendencia o cualidad intensa, como en motriz. Este término nos hace pensar en la fuerza o potencia que genera un movimiento como en una maquina o un motor que proporciona una potencia motriz a un sistema, un término que nos conduce a la teoría sociológica.

En los estudios sociológicos, el Actor marca una posición especial y característica de algo que es evidente, pues se trate de un Actor social o un Actor político, su actuación es acorde a una ideología o una “visión del mundo”. Por ende, se trata de individuos actuantes, de acuerdo a motivos específicos, que valiendo la redundancia los mueven, los motivan para actuar, lo cual involucra a la conciencia y a la comunicación. En la praxis, el Actor se define como social por haber conformado una unidad compacta de percepción, pensamiento, información, comprensión y acción, o sea un grupo de individuos actuantes en una sociedad. En el Actor, acorde a las teorías de la acción, la conciencia se conjuga con la comunicación produciendo una causalidad de alguna manera socializada, pero desde un principio psíquico, que en última instancia sería de quien actúa.

Actor social es un sujeto colectivo estructurado a partir de una conciencia de identidad propia, portador de valores, poseedor de un cierto número de recursos que le permiten actuar en una sociedad con vistas a conseguir ciertos objetivos y/o defender los intereses de los individuos que lo conforman; digamos a modo explicativo, los agricultores que pugnan por desarrollar una producción agrícola, o quienes luchan por industrializar una materia prima es un Actor social, que en algún momento dado pueden estar en oposición con otro Actor social y en ese instante surge el Actor político, que “politiza” la situación, para ejercer poder mediante su control. En consecuencia, de los asuntos que conciernen a los Actores sociales toma parte el Actor político, lo cual tiene lógica, pues todo lo que ocurre en una sociedad es político y viceversa. En este caso, desde un enfoque de la teoría de sistemas, el Actor social viene a ser un destinatario e incluso el Actor político genera un Actor social, con fines de control de la comunicación.

Respecto a las acciones de control se contempla la relación entre dos factores que es inseparable: Actor/comunicación. Vale acentuar la volatilidad del segundo factor, ya que indudablemente es asimétrica, en cuanto la información, temporalidad de la notificación y comprensión que tiene de la comunicación el primer factor, el Actor; por lo mismo, es posible que la relación se invierta: Comunicación/actor, cambiando la mayúscula, por adquirir la primacía, pues de la que reciba el Actor, se derivarán sus acciones.

Subrayando el hecho de que el Actor no es un destinatario individual y que tampoco es mediante la comunicación que las personas se transforman en un conjunto de individuos que se conectan al sistema de control, generado por Actores políticos. Tanto el Actor social como el político pueden y deben individualizarse, lo cual es posible al no visualizarlos como un conjunto abstracto, sino como sujetos reales, como personas que por serlo se transforman en Sujetos actuantes, actores agentes que pueden ser Sujeto de estudio; no obstante, como parte del Actor social o político se integran al sistema de acción, aun cuando previamente no pertenezcan al sistema.

De acuerdo con Max Weber, el actor actúa en un momento fundamental de la acción individual con la expectativa de relacionarse con otros individuos, con base en la socialización, pero en el caso de Actor social o político, el concepto se usa en abstracto, al grado que se podría decir que los Actores llevan una doble vida, su actuación social o política de una parte y la persona en su vida privada por el otro. Los actores se vinculan a estándares sociales y políticos, en tanto las personas se vinculan entre sí durante el proceso de socialización, como decía Weber y en ese proceso entra en juego la construcción del yo y su identidad, lo cual ocurre desde la internalización de expectativas normativas realizables que la persona tolera y además, posibilita su integración a un actor social o político.

Los actores sociales y políticos se relacionan directamente con los movimientos sociales, que no se pueden entender sin la conciencia del Actor, pero dada la heterogeneidad de Actores en una sociedad, da pie a la coexistencia de una amplia gama de realidades y por tanto finalidades, así como métodos de acción diferentes; lo cual se refleja en las particularidades de los movimientos sociales, sean políticos, culturales, étnicos, de género, defensa del medio ambiente, pacifistas, etcétera, sin dejar fuera los movimientos sociales ya clásicos como el obrero y el campesino. Alain Touraine, en “El regreso del actor”, define movimiento social: es la acción culturalmente orientada y socialmente conflictiva, de una clase social definida por su posición dominante o dependiente en el modo de apropiación de la historicidad.

Yendo ahora a lo jurídico, actor “es quien interviene en el proceso en la posición demandante, y quien plantea la pretensión. Is qui rem in iudicium deducit” – Eso es asunto de juicio; en otras palabras, el actor asume la iniciativa procesal, el que ejercita una acción (Enciclopedia jurídica, 2020). Actor es sinónimo de demandante, el que en juicio formula una petición o interpone una demanda; en los asuntos penales se le denomina acusador o querellante, es la persona o personas que llevan a cabo una acción de manera consciente y de forma voluntaria con el propósito de establecer vínculos jurídicos para crear, modificar o extinguir determinados derechos. El conjunto de actos se coordina de acuerdo con reglas prestablecidas jurídicamente, pero conviene dejar el tema a los entendidos en materia legal, no sin agregar que, en el ámbito del Derecho, se conoce como Actor a una persona física o de existencia ideal (moral) que forma parte de un conflicto.

Sea Actor social, político o jurídico, tiene tres características fundamentales para definirlo como tal, es decir, a un Actor lo define: la conciencia del conflicto, de las metas y del poder. Sin embargo, un actor colectivo por su naturaleza de sumar individuos, tendrá un cierto nivel de fragmentación entre sus componentes básicos, es decir, las personas y nos parece que esto es útil para definir la frontera de actuación del actor, o sea el grado de amplitud y reducción, así como el nivel para de abocarse o evadir el conflicto, lo cual sucede al interior de la colectividad que es el Actor. Asimismo, hay distintos grados de conciencia y desde luego, dos clases básicas de situación: conflictivas y no conflictivas, según las opciones posibles que los actores supongan; de no ser conflictivas, se diría que no hay asunto a tratar y se desechan, esto sería respecto al Actor jurídico, pero no en el Actor social o el Actor político.

Para terminar, vale mencionar que actor en griego es hypokrites – hipócrita, del verbo hypokrisin – actuar, pretender, es una voz propia del teatro y sus actores; la palabra lleva el prefijo hipo – debajo de, y krinein – separar, decidir, como en criticar y crisis. Ahora bien, calificamos de hipócrita a quien finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión que no tiene, pero eso deben hacer los actores y actrices; pero, para los griegos un hypokrites tenía la capacidad de interpretar sueños u oráculos, es decir, descifraba o aclaraba lo que había debajo de las cosas, lo escondido para los demás y fue por extensión que designaba a los actores y declamadores, porque interpretaban algo que en la comedia o tragedia estaba oculto para el espectador; un actor o una actriz va descubriendo a través de la voz, la mímica y los recursos corporales y emocionales de su competencia. La actuación tiene la fuerza para mover los sentimientos, lo mismo que el Actor social o político a una sociedad, en consonancia a la época en que actua.