El Parlamento Europeo aprobó este martes normas para proteger con mayor eficiencia las infraestructuras esenciales o críticas de la Unión Europea (UE), que afectará a 11 sectores clave, al tiempo que armoniza las normas y definiciones para reforzar las defensas de la Unión.

La Eurocámara ratificó por 595 votos a favor, 17 en contra y 24 abstenciones el acuerdo alcanzado en el Consejo e introduce así normas mínimas para la evaluación de riesgos y armoniza la definición de “infraestructura crítica” en todos los Estados miembros.

Esta nueva normativa afectará a once sectores claves, entre ellos, la energía, el transporte, la banca, la infraestructura digital, el agua, la alimentación y la salud; y modifica la anterior directiva que solo contemplaba como infraestructura crítica la energía y el transporte.

Además, endurecerá los requisitos para evaluar los riesgos e informar de problemas por parte de los proveedores de servicios considerados críticos.

También obligará a los Estados miembros a contar con estrategias nacionales de resiliencia y a mejorar el intercambio de información, de tal forma que la comunicación transfronteriza se realice a través de unos puntos de contacto únicos que designará cada país.

Para garantizar la transparencia, los responsables de infraestructuras esenciales deberán informar a las autoridades nacionales de cualquier incidente, y las autoridades alertarán a la población cuando el asunto sea de interés público.

Tras la votación, el eurodiputado del grupo Renew Europe Michal Simecka, señaló que esta legislación, al cubrir 11 sectores estratégicos, “responde tanto a los retos derivados de las crisis climáticas como ante sabotajes como los vividos recientemente en la UE y vinculados a la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania”.

“Las infraestructuras críticas de la UE deben continuar mostrando solidez frente a estas amenazas”, apuntó Simecka, ponente del acuerdo por parte de la Eurocámara.

Con información e imagen de EFE