En su activa cuenta de redes sociales, la embajada de Estados Unidos en México celebró la imputación de cargos criminales contra un presunto operador del Cártel del Golfo en Estados Unidos, y agregó un comentario llamativo, al añadir que “apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”.
Aunque se realizó para comentar un hecho relacionado con un caso judicial en Estados Unidos, esta declaración no pasa desapercibida en medio de las presiones crecientes del gobierno de Donald Trump para que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo arreste a funcionarios y políticos coludidos con el crimen organizado, a cerca de cuatro meses de la imputación contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y nueve de sus colaboradores –incluyendo el senador Enrique Inzunza Cázarez–, a los que la justicia de Estados Unidos acusa de haber llegado al poder y gobernado de la mano con el Cártel de Sinaloa.
Apenas ayer, en un documento denominado “Determinación presidencial sobre el principal tránsito de drogas o los principales países productores de drogas ilícitas para el año fiscal 2027”, el magnate exigió a México “exhibir, arrestar y procesar a los muchos funcionarios públicos corruptos que han ayudado e instigado a los carteles y traicionado la seguridad y soberanía de su propio país”.
Además de los reiterados llamados a que México actúe más contra las redes políticas detrás de los grupos criminales, y de las filtraciones a la prensa de Estados Unidos sobre presuntos planes de la administración Trump para llevar a cabo operaciones militares contra cárteles de este lado de la frontera, la diplomacia estadunidense ha insistido en la retórica que equipara a los grupos criminales mexicanos con organizaciones terroristas extranjeras.
Así, apenas el pasado 11 de septiembre, durante la conmemoración de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, colocó a los carteles mexicanos de la droga en el mismo concepto que Al-Qaeda, la organización yihadista que golpeó al corazón de Estados Unidos.
Y en la noche del pasado 15 de septiembre, durante la celebración del Grito de Independencia de México, el secretario de Estado Marco Rubio dedicó la mayor parte de su mensaje de felicitación a México a denunciar la “epidemia de delincuencia organizada internacional y narcoterrorismo, migración indocumentada masiva, y violencia de los cárteles que se han permitido enquistar en México”.