-El inventor de un alimento infantil, fue H. Nestlé.
-Suena increíble el origen de la palabra «Candidato».
-Venecia, Ciudad Flotante y Joya Arquitectónica.
ALFA-OMEGA
El mundo sigue expectante frente a las ambiciones del empresario y presidente de Estados Unidos de América. Lucha por no caer políticamente en las próximas elecciones intermedias, el próximo noviembre.
Los mexicanos desunidos desde hace más de siete años, no podemos frenar la destrucción de sus instituciones, ni evitar la violación cotidiana de la Constitución, la desaparición de la División de Poderes y una contenida batalla contra la delincuencia organizada, pese a los esfuerzos de Omar H. García Harfuch que diario se juega la vida.
El gobierno de la Ciudad de México está sujeto a las demandas de los organizadores del Campeonato Mundial de Fútbol, que empezará el 11 de junio, realiza obras en la Calzada de Tlalpan para facilitar la vialidad hacia el Coloso de Santa Úrsula, totalmente remozado.
Este sábado 28 tendrán una prueba de fuego, provocarán caos en el tránsito de vehículos en el Sur Capitalino. Cierran a diestra y siniestra la circulación, además de no abrir el estacionamiento del Estadio Azteca, Banorte, de la Ciudad de México o como se llame.
Bien, pongo a consideración de Ustedes, apreciados visitantes de este diario digital, comentarios ajenos a la política y estimo que pueden ser de su interés.
Desde que era niño, en el siglo pasado, gustaba de leer una sección que aparecía publicada en diarios y en revistas, titulada “¿Sabía Usted, Qué…?, enterándome de sucesos poco conocidos o reveladores de aspectos interesantes.
EL NIDO Y LOS PAJARITOS
En 191 países es muy conocido un logotipo comercial que comenzó siendo el escudo de una familia alemana, es referente a una empresa que hace 159 años produjo un alimento para contrarrestar la muerte de niños recién nacidos.
Heinrichi Nestlé, nacido en Fráncfort, Alemania, el número 11 de 14 hermanos, boticario, farmacéutico y químico, residía en Suiza y frente al grave problema que se vivía, pues muchos bebés no llegaban a cumplir un año, por falta de un alimento adecuado.
Para simplificar la pronunciación de su nombre, el señor Nestlé, de su nombre, lo redujo a cuatro letras: Henri.
En el año de 1866 inventó una mezcla de leche de vaca con cereales tostados, exclusivamente para infantes y aprovechó las experiencias de, en esa materia, su paisano Justus von Liebigi, el francés J. A. Barral y el inglés Isaac Newton.
La producción alimentaria fue exitosa en Europa. Se redujo el número de bebés muertos. La fórmula del químico fue aplicada en países del Viejo Continente.
El paso que convirtió en famoso a Henri Nestlé, se registró en Vevey, Suiza, donde se inició el experimento. Sucede que única y exclusivamente con la aplicación de esa fórmula, sobrevivió un recién nacido, cuya madre estuvo muy grave y no podía amantar al bebé. La noticia se esparció inmediatamente.
Para entonces Henri Nestlé ideó el primer logotipo de la empresa. Tomó en cuenta que la palabra alemana Neistlein significaba “pequeño nido”, diseño un dibujo de un nido “con tres críos alimentados por su mamá”, después el logo apareció con los dibujos de papá y mamá pajaritos con un hijito.
A lo largo de la historia se modificó el logotipo internacional, cambiando el diseño, pero con el sentido inicial: el nido y los pajaritos. El último de los siete iconos, data de hace 11 años.
ORIGEN DE LA PALABRA CANDIDATO
Desde los tiempos de la Antigua Roma, se empezó a usar la palabra «candidato», género masculino aplicable a quien era nombrado, nominado o designado para un cargo público.
La persona postulada era llamada “candidato”, cuya raíz latina era candidatus, derivada de candidas, que significa “blanco, puro”.
Dicha etimología se originó cuando el candidato, era “aquel que viste de blanco”. La vestimenta principal era una toga de color blanco brillante, lo que se asociaba a la pureza y el honor de quien recibía la distinción.
Equivalía también a que la sociedad lo considerara idóneo, al candidato, para representar al pueblo o al Estado.
La toga era un poco abierta en el frente. En algunos casos, asientan, la abertura permitía ver las “heridas de guerra” del candidato y “era muestra de que daba la vida por el puesto”.
En el curso de los tiempos la palabra se feminizó: «candidata».
De acuerdo con esa cronología, en la actualidad los candidatos y las candidatas ni se visten de blanco, como tampoco puede considerarse que tienen “pureza y honor”.
Nos advierten: no confundir los términos, pues cándida, es la persona que se deja engañar.
EL GOLPE CONTRA MADERO
En México se registró un sangriento Golpe de Estado en 1913. Fue contra el gobierno revolucionario que encabezaba Francisco I. Madero. El jalisciense José Victoriano Huerta Márquez recibió del Presidente Madero el encargo de defender Palacio Nacional. Para entonces ya tenía planeada la traición.
Huerta con los Generales Bernardo Reyes, Manuel Mondragón y Félix Díaz (sobrinos de don Porfirio) iniciaron lo conocido como “La Decena Trágica”. El usurpador, apoyado por diplomáticos alemanes y el embajador de Estados Unidos de América, asumió el poder.
EL PINOCHETAZO DE SEPTIEMBRE
Un suceso similar tuvo lugar en el Palacio de la Moneda, en la capital de la República de Chile, el 11 de septiembre de 1973. Tres militares derechistas tomaron por asalto el poder y derrocaron al Presidente Salvador Guillermo Allende Gossens, quien, ese mismo día, se suicidó de un tiro en la barbilla.
Allende gobernó del 3 de noviembre de 1970 al 11 de septiembre trágico. El 23 de agosto de 1973 nombró a Pinochet como Jefe del Ejército y 18 días después se consumó la traición.
Los golpistas Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, José Toribio Merino y Gustavo Leigh, implantaron el terror. Persiguieron a los simpatizantes de Allende, fueron contra la familia de doña Hortensia Bussi Soto, 33 años esposa del mártir Presidente. En un estadio mantuvieron arrestados a miles de chilenos, hombres, mujeres, jóvenes, adultos mayores.
Nuestro embajador era el ingeniero potosino Gonzalo Martínez Corbalá, quien recibió la instrucción del Presidente Luis Echeverría Álvarez para que diera asilo a todos los que llegaran a la residencia diplomática. Inicialmente se contabilizaron 700 personas.
De Palacio Nacional salió la orden, por medio del titular de Relaciones Exteriores, para enviar un avión a Santiago de Chile y traer a los chilenos. Pinochet dio órdenes de que no permitieran que la nave entrará al espacio aéreo chileno.
Hubo una escala en Perú, Lima, hasta donde llegó el canciller Emilio O. Rabasa, para remprender el vuelo hacia la capital chilena. Aviones pinochetistas trataron de interponerse en el aire, pero el avión de Aeroméxico aterrizó y fue estacionado en la punta extrema de la pista.
De la residencia mexicana salieron en automóviles, con placas diplomáticas, hacia el aeropuerto y en las puertas del avión quedaron los primeros refugiados, cumpliéndose, una vez más, los principios del México hospitalario y humanitario.
Una difícil y compleja labor realizó el ingeniero Martínez Corbalá, a quien se le reconocieron sus esfuerzos para brindar protección inclusive a la familia de Salvador Allende. El Presidente Echeverría estuvo a recibir a los chilenos del primer vuelo.
Está escrito que “Luis Echeverría siempre fue el apoyo principal de Salvador Allende” y de ello dio cuenta, en una sesión de la Cámara de Diputados, el legislador campechano Rafael Rodríguez Barrera, al recibir a Allende, quien después iría a la Universidad de Guadalajara y pronunció un discurso que atrajo la atención mundial.
Miles de chilenos radican, desde entonces, en nuestro País.
jherrerav@live.com.mx