Durante 2025, México registró un hito en su seguridad alimentaria al alcanzar un consumo de carne de 85.3 kilogramos por habitante, la cifra más alta de la que se tiene registro.
Según el Compendio Estadístico 2026 presentado por el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), la ingesta nacional total superó las 11.2 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 2.6 kilos por persona respecto al año previo.
La directora general del organismo, Macarena Hernández, subrayó que estos resultados consolidan a México como una potencia en el consumo de proteína animal, destacando la relevancia de esta industria para la economía y la alimentación de las familias mexicanas.
FACTORES ECONÓMICOS DETRÁS DEL INCREMENTO
El dinamismo en el sector cárnico no fue casualidad. De acuerdo con Ernesto Salazar, gerente de estudios económicos del Consejo, el repunte se vio favorecido por una combinación de factores macroeconómicos:
- Un incremento de 12% al salario mínimo y la continuidad de las transferencias gubernamentales.
- Una tasa de desocupación históricamente baja de 2.5%, muy por debajo del 4.4% registrado en 2020.
- La fortaleza del peso frente al dólar, que facilitó las transacciones internacionales.
PREFERENCIAS DE CONSUMO: EL POLLO SE MANTIENE LÍDER
La carne de pollo continúa siendo la preferida en las mesas mexicanas, con un crecimiento del 3% en su consumo (152,000 toneladas adicionales).
Este avance se explica, en parte, por un fenómeno de sustitución, dado que muchos consumidores optaron por el ave ante el encarecimiento de la carne de res.
A nivel comparativo, el consumo de cerdo mostró el mayor salto porcentual con un 7% de aumento, mientras que la res creció un moderado 2.7%.
En contraste, el pavo sufrió una caída drástica de 10.2%, debido a los altos costos de importación desde Estados Unidos, país que provee el 90% de este producto a México.
PRESIÓN EN LOS PRECIOS Y COSTOS DE PRODUCCIÓN
A pesar de la alta demanda, el costo de la proteína cárnica no dio tregua al bolsillo de los ciudadanos. En 2025, los precios en carnicerías y puntos de venta finales mostraron alzas significativas:
- Bistec de res: subió un 24.8%.
- Pierna de cerdo: aumentó un 12.3%.
- Pierna de pollo: se elevó un 5.6%.
Salazar explicó que estas presiones inflacionarias provienen desde el origen de la cadena, debido al encarecimiento de la alimentación animal, el traslado de granos, los salarios en las plantas y los costos de sacrificio y empaque.
ADVERTENCIAS SOBRE EL ABASTO
México se ha posicionado como un jugador clave en el mercado global, ocupando el sexto lugar mundial en consumo de carne, además de ser el principal importador de cerdo y el segundo de pollo a nivel global.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones mexicanas lograron repuntar tras tres años de estancamiento, enviando el 60.6% de su volumen a Estados Unidos, a pesar de obstáculos sanitarios como el gusano barrenador y barreras arancelarias.
No obstante, Comecarne lanzó una advertencia al gobierno federal, calificando como «completamente insuficientes» los cupos de importación de res y cerdo autorizados actualmente.
El organismo instó a las autoridades a revisar estos volúmenes de manera urgente para evitar un desabasto nacional y prevenir nuevas escaladas de precios que afecten a los consumidores finales.
DIARIO DE MÉXICO