x.- El “retiro” del ex presidente es virtual; él se perfila como líder de la izquierda en Latinoamérica si pierde Lula ante Bolsonaro en Brasil,
A la tumultuosa parafernalia celebrada éste 7 de Octubre en el Auditorio Nacional por los 15 años de Morena a la que su venerado fundador Andrés Manuel López Obrador no asistió, -arguyendo el manido pretexto de su retiro-, pero sí envió al evento a su consentido -y muy criticado- segundo hijo Andy para que no solo lo representara con la herencia de su nombre, sino investido como su heredero político, hecho por lo cual fue efusivamente tratado por los convenencieros morenistas.
El simbolismo que tiene esto es porque ahí, en el Auditorio Nacional el 2 de Octubre de 2011, López Obrador encabezó la Asamblea Constitutiva de Morena como Movimiento y Asociación Civil. (El simbolismo del 2 de Octubre no se olvidará jamás porque en 1968 se registró la matanza de estudiantes en Tlaltelolco”, lo cual políticamente es aprovechado.
Durante el festejo proyectaron imágenes y videos de su trayectoria y de los fundadores.
La no asistencia de AMLO al evento puede leerse como una señal de que continuará con su “retiro público”, mientras que la presencia de Andy coloca al resto de la familia López Obrador con enorme influencia dentro de la vida interna de Morena, aunque obviamente, en un papel distinto al del ex presidente, puesto que la Presidenta Sheinbaum “no está pintada”.
Bueno…bueno…ya veremos cómo se irán “acomodando las calabazas” en la carreta de Morena y con sus aliados PT y Verde con todas las broncas que traen por la selección de candidatos a las 17 gubernaturas y los más de mil cargos públicos que estarán en disputa en el 2027.
Bueno…bueno…. cambiemos de tema y analicemos el futuro inmediato del ex presidente López Obrador.
Lo que va a leer enseguida te va a sorprender ¿eh?
AMLO y su proyección como líder de la izquierda en Latinoamérica ¿será?
Suponiendo sin conceder que el reputado izquierdista todavía Presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, en la segunda vuelta electoral por celebrarse el próximo día 25 de éste mes por volviera a perder ante el derechista Flavio Bolsonaro, sin duda las repercusiones para México y para la Presidenta Sheinbaum sí podrían ser importantes, y para el ex presidente López Obrador sería maravilloso.
Y te diré por qué:
1.- Si el nuevo gobierno brasileño lo encabezara el derechista Flávio Bolsonaro, México -con Claudia Sheinbaum- quedaría como una de las principales potencias latinoamericanas gobernadas por una fuerza de izquierda.
Algunos analistas después de la primera vuelta electoral (Bolsonaro 47.03% y Lula 45.16%) adelantaron precisamente este posible aislamiento regional de México.
Pero por supuesto esto no significaría que México se convierta automáticamente en el «líder» de la izquierda latinoamericana. No, Brasil tiene una población, economía y peso diplomático considerablemente mayores y, hasta ahora, Lula ha tenido una presencia internacional mucho más consolidada.
2. En lo que se refiere a AMLO su déficit es que ya no tiene la posición institucional de Presidente en funciones para ejercer un liderazgo regional, aunque, repito, si perdiera Lula en segunda vuelta ante Bolsonaro, podría conservar cierta influencia simbólica dentro de la izquierda latinoamericana, particularmente entre los sectores que ven su proyecto de la 4T como una experiencia política relevante.
Pero para considerar que AMLO pudiera ser referente efectivo de una izquierda continental tendría que evidenciarse su capacidad para mantener cohesionado a Morena, ser notoria la
influencia que aún conserve sobre el Movimiento que creó y algo fundamental también: la relación que mantenga con la Presidenta Claudia Sheinbaum, la evolución política de México rumbo a 2027 y 2030 y su capacidad para proyectarse internacionalmente sin tener un cargo público.
Paradójicamente, una derrota de Lula podría aumentar el peso simbólico de AMLO.
Si Brasil pasara a manos de la derecha y México permaneciera como uno de los principales gobiernos de izquierda de la región, podríaaaaa….podríaaaa….. producirse una situación en la que el legado político de AMLO adquiriera mayor valor simbólico para la izquierda latinoamericana, mientras que Sheinbaum tendría el peso institucional.
Es decir: AMLO sería referente histórico y político de la 4T y Sheinbaum la Jefa de Estado y principal interlocutora internacional de México
Eso podría generar una especie de «doble liderazgo» mexicano, aunque no necesariamente coordinado.
Y existe un factor adicional: si la derecha brasileña se fortalece y México queda como uno de los últimos grandes bastiones de la izquierda regional, la elección mexicana de 2027 adquiriría una dimensión internacional mayor.
Por eso los comicios de 2027 serán importantes para medir la fortaleza de Morena en este nuevo contexto regional.
ADENDUM
Si Lula perdiera el 25 de octubre, puede ser posible que haya repercusión regional, mayor protagonismo diplomático de México entre gobiernos de izquierda y también mayor utilización del «modelo mexicano» como referencia frente al avance de las derechas.
Y con referencia a AMLO solo se proyectaría el reforzamiento de su dimensión simbólica internacional, pero sin convertirlo automáticamente en líder político continental.
Me parece relevante para México que si Lula pierde, el problema no sería solamente quién ocupe el liderazgo de la izquierda latinoamericana, sino si México puede evitar que el giro hacia la derecha brasileña se convierta en un fenómeno político que también influya sobre nuestras elecciones del 2027.
mohacan@prodigy.net.mx