Inamovible en su actitud, polarizador, autoritario, altivo, polémico, mordaz, impulsivo, tajante, procaz, fantasioso y otros adjetivos más, le han endilgado al Presidente López Obrador quienes no comulgan con su particular estilo de gobernar.

Y son precisamente esos adversarios a los que el Ejecutivo ha señalado de corruptos, conservadores,  neoliberales, la mafia del poder o simplemente “Fifís”.

Llama la atención su persistente hostilidad con rivales irreconciliables, que engloba a intelectuales y a destacados comunicadores, auténticos formadores de opinión pública.

Un día sí y otro también se regocija en sus “mañaneras” tirando “dardos” al rostro de quienes considera sus antagonistas.

Tiene a preferidos en su retahíla para este fin:

“Hay quienes le creen a Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Joaquín López Dóriga, y a Loret de Mola”, pero que él y su gobierno continuarán polarizando y sacudiendo conciencias, fustiga.

Ciro Gómez Leyva, no escapa a las críticas del mandatario. Lo acusa de beneficiarse con el gobierno.

En su momento el conductor de radio y televisión reviró que no se enfrascará en discusiones con nadie, sin importar su puesto, porque el objetivo principal de su programa es ofrecer un buen contenido.

Por su parte, Joaquín López Dóriga ha sido claro y contundente al responder a los ataques impetuosos del tabasqueño. “Miente señor Presidente”, le ha refutado en diversas ocasiones, uno de los periodistas con mayor credibilidad  en este país.

El encono persiste: acusa al “teacher” de ejercer  amarillismo y sensacionalismo.

Brozo, es otro comunicador que ha tenido severas diferencias con el mandatario. “Representa todo lo incorrecto de un periodismo serio y congruente”, internautas tunden a Víctor Trujillo en redes sociales, y otros aplauden sus críticas contra el gobierno.

Pedro Ferriz de Con, culpa a AMLO del cierre de Central FM. “No tenemos forma de seguir avanzando si este hombre tóxico para el país sigue al frente de México”, reprende el conductor radiofónico.

Ricardo Rocha, lo describe en una frase genial: “El Es-todo soy yo…”

“Yo soy la Constitución, por eso la uso como si se tratase de un calzoncillo o una pantaleta que se sube o se baja”.

Hace unos días se subió al cuadrilátero una dama con muchos “calzones” para enfrentar a AMLO: la escritora y periodista Guadalupe Loaeza, colaboradora del periódico Reforma.

Sin pelos en la lengua y sin temor alguno, la hacedora de libros echó pullas en contra del hijo predilecto de Macuspana: “es el Presidente de la República más ignorante en toda la historia del país, y lo único que han logrado las “mañaneras” desde Palacio Nacional, ha sido destruir la figura presidencial”.

Y no paró ahí, no le estorbó el énfasis: “todo esto que está haciendo, se le va a revertir, pues hay un terrible hartazgo y no es posible que siga hablando ni opinando de todo como un merolico, olvidando su alta investidura”.

Hay que esperar el “golpe mortal” de quien siempre dice lo que piensa porque su pecho no es bodega, en contra de la activa y osada novelista.

Los comunicadores agraviados están acostumbrados a la descalificación cotidiana en las “mañaneras” inimitables.