Jesús Te Ampare
Si usted es religioso y acude puntualmente a misa, escuchará sermones pronunciados durante plegarias como el siguiente:
“Ni un solo voto para los irresponsables, para (los provocadores) los de la cultura de la muerte y la división. Ni un solo voto”.
Para elegir con prudencia y responsabilidad a nuestros gobernantes, hay que votar, se oye con voz firme, en las casi 7 mil parroquias con licencia eclesiástica.
Y de esta manera “construir juntos una Patria cada vez más justa y solidaria con la dignidad, la paz y la alegría que provienen de tu admirable misericordia”.
El poder religioso en nuestro país es inmenso, y ningún partido, movimiento político, club de fans o secta fanática, lo pueden rebasar.
110 millones de católicos representan una fuerza social incomparable, única en el mundo cristiano-occidental.
Y el Papa Francisco sabe del comportamiento de la Cuatroté para con la iglesia guadalupana.
El Pontífice conoce la reacción del gobierno federal –a la petición católica y respetuosa–, de revisar las estrategias de seguridad que han dejado una estela de muerte, sin precedentes.
Desde la mañanera se escuchó el poder irrespetuoso y arrogante: “Son hipócritas, esclavos y apergollados a la oligarquía”, palabras grotescas que provocaron asombro en el Vaticano.
Estas afirmaciones no podrían explicarse de buena fe, sino por padecimientos mentales, ocurrentes e intransigentes.
La esquizofrenia es fenómeno que aqueja a los políticos con frecuencia preocupante.
Por eso la movilización de millones de feligreses en la pasada Convocatoria de Oración, como una jornada de protesta con devoción y respeto.
Denise Dresser, escritora, periodista, académica y politóloga, sostiene que López Obrador es un Cristo sin apóstoles, un rey sin caballeros, un caudillo sin sombra, una cabeza grande con cuerpo chico.
El todopoderoso no perdona. Hace una faena y de inmediato se oculta. Tira la piedra y esconde la mano; halaga por delante y ofende por detrás.
Para rematar con el clásico “no somos iguales”.
Sus impertinencias constantes le restan puntos a la estrategia política con miras a la sucesión presidencial.
Ricardo Ahued: “no loqueo”
La instrucción del presidente municipal a los constructores contratados por el Ayuntamiento de Xalapa, Veracruz, fue contundente: “A trabajar sábados y domingos”.
La ciudad vista desde el aire parece una localidad ucraniana bombardeada por misiles de alto calibre.
La movilidad es caótica porque las obras públicas que se ejecutan (más de 240) están en cada esquina, en cada calle o avenida.
Estas acciones se hicieron en base a un diagnóstico de peticiones ciudadanas; sin embargo, la Dirección de Obras Públicas olvidó planificar los trabajos de rehabilitación.
Los xalapeños prefieren quedarse en casa y solucionar los temas torales en forma virtual; de lo contrario, perderían tiempo valioso porque la movilidad y seguridad vial son riesgosas.
Si conduce, será “a vuelta de rueda”.
Falta que el edil retome la expresión de Peña Nieto: “Ningún chile les embona”.
De política, Ricardo Ahued expresó a un portal informativo “no tengo tiempo para loquear”.
Hasta los versos virtuosos del flaco de oro Agustín Lara dan noticia de los males endémicos de los xalapeños. “Pedacito de Patria que sabe sufrir y cantar”, dice la fantasía de Lara. Será más bien “que sabe sufrir y callar”.
ceciliogarciacruz@hotmail.com