Por: Rosa Chávez Cárdenas

Agradecen a los médicos y al personal de salud y no hemos tomado en cuenta a otros sectores.

Vamos agradeciendo a los campesinos, esos que siguen trabajando para cuidar los alimentos del campo para que lleguen a nuestra mesa.

A los que cuidan las vacas, cerdos y gallinas.

A los panaderos que trabajan de madrugada para entregar el bolillo y el pan calientito, a los que cocinan los alimentos para enviarlos a su casa. 

A los maestros que sufren ansiedad al adaptarse a la modalidad en línea, no importa que no terminen el programa.

Maestro estresado, mamá ansiosa, alumnos estresados, no es mucho el conocimiento que se retiene.

A los repartidores del periódico.

A los servidores públicos que siguen laborando: bomberos, guardias, policías. Les pedimos que nos cuiden de la delincuencia que está desatada y con nuevas estrategias para tomarnos desprevenidos.

A los taxistas que casi no tienen trabajo, a los servidores de moto que están muy activos llevando pedidos a las casas.

Faltan muchos por agradecer, nos toca a cada quien tomar conciencia del estado de emergencia que estamos viviendo.

A cada uno de nosotros: atiendan la salud mental, cuiden la alimentación, practiquen ejercicio.

A los fumadores, siempre escuchan que es malo para su salud, sabemos que les vale. Tengan presente que ese es un factor en contra y los puede llevar al hospital. 

Cuando la ansiedad, el miedo, los problemas digestivos, y no puedan conciliar el sueño, busquen ayuda.

Punto y aparte el agradecimiento para todas esas personas solidarias que ayudan a los que menos tienen. Da gusto ver que se han formado cadenas de favores. Ayudar a otro más necesitado te hace sentir en mejores condiciones. Las pérdidas son muchas y nos falta.

En las crisis hay dos tipos de personas: «las que lloran por lo perdido y las otras, las resilientes, esas que fabrican pañuelos para los que lloran por lo perdido»…..

rosamchavez@hotmail.com