Frente a un entorno de menor crecimiento económico con altas tasas de interés, las deudas crediticias se podrían volver más difíciles de pagar, lo que generaría problemas de morosidad en la banca, advirtió Banco Ve Por Más.

Si bien la inflación está bajando, sigue lejos de las metas de los bancos centrales, por lo que aumentarán los niveles o, al menos, los mantendrán elevados durante un tiempo prolongado hasta que haya más certidumbre, algo que pude tomar todavía un año o poco más, indicó Alejandro Saldaña, Chief Economist de Banco Ve Por Más, en el XIII Revolution Banking.

«Se está esperando que empiece a ver una desaceleración económica en el tercer trimestre, con mayor claridad entre el cuarto trimestre de este año y el primer trimestre de 2024. Si esto sucede uno esperaría que en un entorno de menor crecimiento económico y altas tasas de interés, la demanda por crédito empiece a diluirse un poquito por lo caro de los créditos, y por un entorno de menor confianza económica de los agentes», dijo.

Agregó que en segundo lugar, se vuelva más difícil pagar esa deuda de quienes ya tienen un crédito, porque si su costo financiero se sube y sus ingresos bajan por un menor crecimiento económico, podría generar problemas de morosidad en la banca.

Cuando suben las tasas de interés se encarece el crédito, el financiamiento para el consumo y la inversión, y si no se consume y no se invierte se produce menos, por lo tanto se espera un menor crecimiento económico y esto aplica para México y todo el mundo, abundó.

Afortunadamente, dijo el directivo, los niveles de capitalización de la banca en México están en niveles históricamente altos, lo que tienen un «colchón» importante para enfrentar un entorno económico menos favorable del que se ha visto en esta primera mitad de año.

«No quiere decir que no haya problema, simplemente que hay un margen de maniobra importante para lo bancos», comentó.

Con información de Reforma