México necesitaría hasta una década para recuperar los niveles de calificación crediticia que ha perdido desde 2018, siempre que mantenga disciplina en las finanzas públicas y registre un crecimiento económico sostenido, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al expresar dudas sobre el cumplimiento de las metas de reducción del déficit fiscal planteadas por el gobierno federal.
Durante una conferencia de prensa, representantes del organismo señalaron que las agencias calificadoras mantienen especial atención sobre el Paquete Económico 2027 y la trayectoria de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), un indicador clave para evaluar la salud fiscal del país. El IMEF consideró que la consolidación de las finanzas públicas avanza con lentitud, lo que ha contribuido al deterioro en las evaluaciones de riesgo soberano.
De acuerdo con el organismo, las principales calificadoras internacionales han ajustado a la baja la nota crediticia de México en los últimos años. Esta tendencia, señalaron, refleja la combinación de un menor dinamismo económico y un mayor nivel de endeudamiento relativo, factores que han incrementado las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal de largo plazo.
La presidenta del IMEF, Gabriela Gutiérrez, sostuvo que las proyecciones contempladas en los criterios económicos para 2027 ofrecen una visión de corto plazo y carecen de medidas estructurales que permitan corregir los problemas de fondo de las finanzas públicas. En este contexto, consideró complicado alcanzar las metas oficiales de reducción del déficit fiscal previstas para este año y el próximo.
Las estimaciones gubernamentales contemplan una disminución gradual del déficit en un entorno de crecimiento económico moderado, mientras que empresas estratégicas como Petróleos Mexicanos seguirán requiriendo respaldo financiero del gobierno federal. Para el IMEF, este escenario incrementa los retos para lograr una consolidación fiscal efectiva.
En materia presupuestaria, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 plantea un crecimiento limitado del gasto público, mientras que la estrategia de ingresos descansa en una mayor recaudación tributaria. Sin embargo, el organismo advirtió que algunas previsiones podrían resultar optimistas frente al comportamiento reciente de la economía y de la captación fiscal.
Los especialistas señalaron que las proyecciones de ingresos por Impuesto Sobre la Renta y por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios dependen de condiciones económicas favorables que aún no muestran señales claras de materializarse. Esto podría dificultar el cumplimiento de las metas fiscales planteadas para el próximo año.
Por otra parte, el IMEF expresó preocupación por la propuesta de modificar las reglas de deducciones y pérdidas fiscales para empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos. El organismo advirtió que la medida podría afectar a compañías con márgenes de rentabilidad reducidos, generando presiones que se traduzcan en aumentos de precios, ajustes laborales o incluso cierres de negocios.
La discusión sobre las finanzas públicas y la consolidación fiscal se mantiene como uno de los temas centrales para las calificadoras internacionales, que seguirán evaluando la capacidad de México para contener el déficit, fortalecer la recaudación y mejorar sus perspectivas de crecimiento económico.