El cerebro es una maravilla de la creación, tiene unos 86 mil millones de neuronas conectadas entre sí y billones de Sinapsis (la conexión entre el Axón de una neurona y la Dendrita de otra mediante neurotransmisores).
Cada neurona intercambia impulsos eléctricos que viajan a 400 Km/hr. En lo profundo del cráneo la materia se organiza en zonas especializadas. El Tronco encefálico mantiene la vida.
El Sistema Límbico prende la alarma por algo que le causa miedo, deseo y enamoramiento. En la amígdala se guarda la información de los traumas. La corteza cerebral convierte los impulsos en lenguaje, memoria y pensamiento.
El problema surge cuando el cerebro cambia su función por una adicción y se pierde la voluntad.
Casi una de cada tres personas vive con una dependencia a alguna sustancia: alcohol, tabaco, narcóticos, y los fármacos, los que se compran con receta, es un problema social que padecen muchas familias.

El alcohol es el protagonista, el responsable de millones de fallecidos. Uno de cada cinco presenta adicción al tabaco, el cigarro tradicional. A pesar de que el gobierno de México prohíbe el uso del cigarrillo electrónico, también llamados Vapeo, millones lo utilizan, con la pena millones son adolescentes y no es inocuo.
Debes saber que las acciones que quitan la salud son una dieta inadecuada, estrés prolongado, padecer enfermedades crónicas, la soledad, el sedentarismo, la falta de ejercicio, no dormir adecuadamente, pero lo que más afecta son las adicciones.
La adicción es un estado de adaptación del cerebro a un estímulo que determina varios procesos neuronales y los más importantes son los relacionados al incremento de la liberación de los neurotransmisores llamados Dopamina y Beta-Endorfina, asociado a la reducción de la sensibilidad al GABA por parte del cerebro. Es decir, se genera un estado de felicidad y euforia transitoria con la pérdida de los frenos neurobioquímicos del cerebro.
La adicción se relaciona directamente con la disminución de los mecanismos de freno que actúan en el Sistema Límbico y consta de dos fases: la dependencia y la tolerancia.
Al estar en contacto con una droga o estímulo durante cierto tiempo hace que se pierda sensibilidad a sus efectos, al paso de los días se necesita mayor cantidad de la sustancia adictiva o eventos como la Ludopatía para generar el placer que antes se conseguía con una mínima cantidad.
¿Por qué es tan difícil dejar la dependencia a una droga? ……El afectado sabe que le hace daño, presume “que cuando quiera la deja”, pero es falso, la voluntad está aniquilada. Las sustancias alteran el funcionamiento del sistema nervioso; el cerebro se acostumbra a la sustancia y no puede funcionar sin su presencia. Cuando intentan dejarla aparece el Síndrome de Abstinencia, sienten depresión, ansiedad y falta de energía. Si es inhibidora como el alcohol, el cuerpo entra en una sobreexcitación comprometida.
La abstinencia se vive en tres fases:
*Consumo; la euforia por la Dopamina que genera el cerebro, pero el cuerpo pide más para sentir lo mismo (tolerancia.)
*Abstinencia; aparece el malestar, el estrés se magnifica y se activan los sistemas de anti-recompensa del cerebro.
*Anticipación; el deseo es tan intenso que la persona invierte todo su tiempo y recursos en volver a conseguir la dosis.
Estamos inmersos en la cultura consumista, permisiva y desechable.
Las modas se contagian más que los virus, y las adicciones son parte de las modas como un sustituto al vacío existencial.
No es necesario consumir una droga para sentir el principio del placer, esa sensación, la tendencia innata de los seres humanos a buscar el placer en la vida cotidiana y evitar el dolor.
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