El gasto del gobierno de México destinado al pago de pensiones alcanzaría 2.5 billones de pesos durante 2027, de acuerdo con una estimación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), lo que representaría aproximadamente el doble de lo destinado una década atrás.
El análisis señala que el gasto en pensiones ha aumentado como proporción del Producto Interno Bruto (PIB). En 2020 equivalía a 4.6 por ciento del PIB, mientras que en 2023 representó 6.3 por ciento. Para 2027, la estimación lo ubica en 9 por ciento del PIB.
Del monto previsto para el próximo año, 75 por ciento correspondería a las pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), mientras que el 25 por ciento restante estaría relacionado con las Pensiones del Bienestar.
Los recursos destinados a este rubro representarían 27 por ciento de los ingresos presupuestarios contemplados en el Paquete Económico 2027, es decir, más de una cuarta parte de los recursos que se prevé obtener durante el próximo ejercicio fiscal.
El CIEP señaló que el crecimiento del gasto plantea mayores retos para las finanzas públicas ante el proceso de envejecimiento de la población. Los investigadores indicaron que «si no se trabaja en una reforma fiscal y de pensiones, México tendrá cada vez más dificultades para financiar el envejecimiento y otros sectores estratégicos».
Por su parte, Víctor Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), señaló que resulta preocupante el ritmo de crecimiento del gasto en pensiones frente a una disminución de la población en edad laboral, debido a las implicaciones que esto tendría para el financiamiento futuro de estas obligaciones.