-Argentinos, Españoles, Húngaros y Colombianos.

-Trelles, Lapuente, Casarín y “Pirata” Fuente.

-Las dos primeras Selecciones Nacionales.

ALFA-OMEGA

Es muy común que los aficionados al deporte, en cualquiera de sus ramas, expresen “perdió… ¡perdieron!” cuando ocurre la derrota y si hubo triunfo, entonces con euforia el grito: “¡ganamos!”.

Por primera vez, cuando menos así lo creo, un entrenador o director técnico de Selección Nacional, recibe el reconocimiento a su trabajo y es el caso de Javier Aguirre Onaindia.

La designación de quien deba estructurar, organizar y motivar a los integrantes de la Selección Nacional, es responsabilidad de los directivos de la Federación Mexicana de Futbol, ahora presidida por Mikel Arriola. Rafael Márquez Álvarez es el heredero, a partir de este julio, de “El Vasco”.

Dos años antes del primer Campeonato Mundial de Futbol, hubo dos Seleccionados mexicanos que se internacionalizaron. En 1923 jugaron tres partidos amistosos en Guatemala y en Ámsterdam, Holanda, en los Juegos Olímpicos de 1928.

Incluyendo esas dos Selecciones Nacionales, son 46 las que integran la historia mundialista de México. 

En un principio el titular de la Selección era denominado Entrenador, posteriormente se internacionalizó a Director Técnico, con las mismas facultades. Jugadores que terminaron su misión, decidieron prepararse para dirigir equipos.

Sin ser cronológica la mención recuerdo como D.T.: Luis Fernando Tena, Horacio Casarín, “El Halcón” Gustavo Peña y Raúl Cárdenas. A los que hicieron época: Trelles, Lapuente, “Bora” Milutinovic, “Tuca” Ferretti. El que termina, Javier Aguirre y el que llega, Rafael Márquez. Jugadores todos y algunos de Selección Nacional.

Por las canchas aztecas han desfilado, Directores Técnicos procedentes del extranjero. 6 brasileños; de España, Hungría y Colombia, 2. Serbia, Suecia e Inglaterra, aportaron uno. El primer extranjero, el inglés György Orth, en 1947. El último, en 2023, el argentino Diego Martín Cocca.

Un brasileño ampliamente conocido entre nosotros, desde que jugó con los Pumas, Ricardo “Tuca” Ferretti de Oliveira, que dejó los mejores recuerdos entre los universitarios de los Tigres de Nuevo León. Dirigió la Selección Nacional entre 1993 y 1995.

También lució la camiseta Puma, el Serbio Volibor “Bora” Milutinovic, dos veces al frente de los Seleccionados, 1983/86 y 1995/97. En México 86 llevó a sus jugadores hasta cuartos de final y clasificó en sexto lugar.

PRIMER FESTEJO EN EL ÁNGEL

Hace más de medio siglo los fanáticos del balompié empezaron a reunirse en torno a la Columna de la Independencia, el icónico “Ángel”, de Paseo de la Reforma, para celebrar el triunfo en el partido mundialista contra Bélgica, en el Estadio Azteca.

Estaba en pleno desarrollo el Campeonato Mundial México 70. Raúl Cárdenas dirigía a los muchachos que eran capitaneados por Gustavo “El Halcón” Peña Velasco, de larga historia futbolística y gran defensa central en el Cruz Azul.

Se iniciaba el partido cuando Javier “El Cabo” Valdivia fue fauleado y Cárdenas llamó al tirador oficial de penales, “El Halcón”. Gustavo se concentró y disparó el balón, con la derecha, para perforar las redes de los contrarios. Era el minuto 14 del encuentro y así quedó el marcador.

México calificó para cuartos de final y Bélgica quedaba fuera.

En menos de una hora, la gente estaba eufórica en torno al Ángel de la Independencia.  Banderolas, banderas tricolores.

Sábado 11 de junio de 1970 y de ahí hasta la fecha, destacando que en este 2026 la reunión fue calculada en más de un millón de personas.

En la relación oficial de la FMT aparece que, en 1979, Gustavo Peña estuvo al frente de la Selección Nacional.

TRELLES, CINCO VECES DIRECTOR

El tapatío Ignacio Trelles Campos, simplemente Don Nacho o Nacho a secas, es el Entrenador-Director Técnico con más partidos en la cancha: 1,083 y el único que condujo a cinco Selecciones Nacionales, además de formar una escuela para encauzar a los jóvenes y consagrar a los profesionales.

Antes de ser Entrenador, Don Nacho, jugó en varios equipos de Primera División. Fue de Los Once Hermanos, del Necaxa, en 1934/43. Dejó al campeonísimo de esos días para ir tres años con el América, de ahí al Monterrey y al Atlante, con una corta estancia en Chicago con Los Vikingos.

Allá por 1950, colgó los botines y comenzó otra brillante carrera al dirigir en Segunda División a los Cañeros del Zacatepec, conquistando el ascenso a la codiciada Primera División. Días de un deporte lleno de romanticismo y de sudar la camiseta. Recordaba Nacho su triunfo de 1951 al golear en el césped del Ingenio morelense al Veracruz, un escandaloso ¡8-0!

Guillermo Cañedo lo recomendó con Emilio Azcárraga Milmo y América fue dos veces consecutivas, subcampeón. Llevó a primeros lugares al Toluca y duró siete años con el Cruz Azul. También dirigió a Los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, al Atlante y se retiró el 15 de junio de 1991, cayendo el Puebla frente a los Pumas, 1 a 0.

Nacho Trelles está en el Salón Internacional de la Fama. En su haber 117 juegos con la Selección Nacional; campeonatos con los equipos Zacatepec, Marte, Toluca y Cruz Azul. Con Víctor Manuel Vucetich y Antonio Mohamed, forma el trío de directores técnicos que fueron campeones de cuatro diferentes escuadras.

Toda una leyenda del calificado como “El Gran Estratega y su Futbol”, murió a cuatro meses de cumplir ¡104 años!

LAPUENTE, ENTRE LOS GRANDES

El poblano de pura cepa y muy querido por la afición, así como por la gente del futbol, Manuel Lapuente Díaz, dejó una herencia envidiable como jugador, entrenador y seleccionador nacional. En plena juventud “vistiendo la camiseta del Monterrey” llegó a la Capital Mexicana, en 1966, para enrolarse con el Necaxa.

Cuatro años después Manolo, como le llamaron sus amigos, defendió los colores del equipo de la franja, el Puebla, y cumplió sus primeros diez años. Después de estar con los electricistas, pasó a las filas de los rojinegros del Atlas. Ahí terminó en el 76 su etapa de jugador, comenzada en 1964 en la capital regiomontana.

Con el equipo de su natal Puebla, en las tres ocasiones que lo dirigió en 177 juegos, ganó 102, empató 87 y perdió 88. Obtuvo dos campeonatos con sus paisanos, dos con el Necaxa y uno con el América.

Mejoró mucho su récord entre 1997 y el 2000, con la Selección, obtuvo 29 primeros lugares, en trece ocasiones terminó empatado y las derrotas sumaron 14.

CASARÍN y “EL PIRATA” FUENTE

Dos jóvenes nacidos en los tiempos del Movimiento Armado de 1910, uno de nombre Horacio Casarín Garcilazo y otro bautizado como Luis de la Fuente y Hoyos cuando los norteamericanos invadieron el Tres Veces Haché Puerto de Veracruz, fueron ídolos de la afición.

Casarín nació en la Colonia Roma, en la Capital Mexicana, el 25 de mayo de 1918; año de la lucha fratricida entre carrancistas, villistas, obregonistas y zapatistas. “El Pirata” y su familia emigraron en busca de protección, por la invasión de los yanquis de 1914. Luis nació el 14 de enero de ese año; en abril llegaron los norteamericanos.

Ambos tuvieron una relación directa con otro de los grandes, Fernando Marcos. Casarín jugó el día en que partidarios del Necaxa prendieron fuego al Parque Asturias. ¿Motivo? El árbitro Marcos marcó un penalty a favor del Asturias que perdía 2 a 1.

“El Pirata” Fuente, como fue conocido el porteño, fue compañero de Don Fernando en el Club España. También compartieron aventuras en las canchas con Luis “Tití” García, Manuel Alonso y Antonio López Herranz.

Los historiales de esos personajes requieren de amplios espacios y de ellos se han publicado libros biográficos, reseñas y narraciones de sus éxitos tanto en México como en el extranjero.

Son parte de la leyenda del futbol nacional. Al “Pirata”, en 1972, las autoridades veracruzanas decidieron rendirle un homenaje póstumo, nombrar Luis “Pirata” Fuente al Estadio del Puerto.

De mi estimado y recordado don Fernando Marcos comenté en entrega pasada lo relacionado con su vida de jugador, árbitro, seleccionador nacional, director técnico, cronista de radio y televisión, columnista de diarios y editor de noticieros.

AL RESCATE DE DOS OLVIDADOS

El historiador y maestro Oscar González Azuela es un auténtico rescatador de las mexicanas y de los mexicanos que han hecho historia, pero se encuentran en el Panteón del Olvido, los tenemos en el Cajón de los Recuerdos. Eso me motivó para ir a las páginas referidas a la Selección Mexicana de Futbol.

Me encontré que tanto en 1923 como en 1928 hubo Selecciones de Futbol e inclusive tuvieron acción, antes de que en Uruguay celebraran el Primer Campeonato Mundial, en el que México participó con un equipo que dirigió el español Juan Luque de Serrallonga y el partido inaugural fue entre México y Francia; “perdimos” 4 a 1.

Hay un dato coincidente entre Adolfo Elías Beltrán y Alfonso Rojo de la Vega, los primeros entrenadores de los Seleccionados mexicanos. Ambos nacieron en el Siglo XIX. Adolfo en el entonces Distrito Federal, en 1870, y Alfonso en Culiacán, Sinaloa, en 1895.

Los primeros Seleccionados en 1923 fueron a canchas de Guatemala, para corresponder a la visita de Los Chapines que ese año hicieron a México y jugaron tres partidos en el Parque España. El equipo América aportó la mayoría de jugadores, designados por Adolfo Elías Beltrán..

Rojo de la Vega, profesor de Educación Física, en 1930 tuvo su primera experiencia internacional porque fue el preparador físico de los Seleccionados que fueron a Uruguay.

En 1928 el sinaloense dirigió a la segunda Selección Mexicana en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam y sus muchachos se quedaron en octavos de final, ahí empezó la maldición que solo se borró en México 70 y en el 86.

El uniforme fue camiseta verde y short negro; el jersey tenía impreso “el escudo de las armas nacionales”. Los dos primeros goles mexicanos corrieron por cuenta de Mario Guadarrama y Adeodato López. 

jherrerav@live.com.mx