Desde 2007 Renato «N» fue reconocido por su fútbol en los equipos El Nacional, SBV Vitesse y América, esto hasta el pasado 5 de marzo cuando su esposa, Lucely Chalá, una mujer embarazada, lo denunció por violencia.

Chalá levantó una denuncia y el sujeto terminó enjuiciado bajo el crimen de tentativa de feminicidio. Un delito motivado por el odio que podría dejarlo en la cárcel durante 40 años.

De acuerdo con el Código Penal de la Ciudad de México, el feminicidio se castiga con una condena que va de 30 a 60 años de prisión mientras que la tentativa de feminicidio plantea una sanción de 10 a 40 años detenido.

Actualmente la víctima se encuentra hospitalizada y en recuperación tras las agresiones del futbolista profesional. A pesar de su estado físico, Lucely concedió una entrevista para una revista de espectáculos.

“Estábamos en la habitación y él me jaló del cabello y me empujó contra la pared. Mientras me pegaba, sus familiares, en lugar de detenerlo comenzaron a pegarle a mi hermana y luego a mí.

Lo bueno es que en la casa estaba un amigo en común y nos metió a un vestidor“, contó.

Además de el dolor de ver a su hermana involucrada, la víctima relató que la peor parte de toda la agresión fue que durante el altercado, su hijo mayor estaba presente.

“Estaba mi hijo presente mientras ocurría todo, y lo peor es que de eso Renato estaba consciente; mi niño gritaba.

‘No le peguen a mamá, déjenla’, tenía una espada de juguete y les intentó pegar para defenderme“, confesó entre lagrimas.

Además, Lucely Chalá reveló que cuando la policía arribó a la casa donde ocurrió el ataque Ibarra intentó distraerlos alardeando respecto a su puesto dentro del América e intentó sobornarlos con una fuerte cantidad de dinero.

También dijo que si alzaba su voz era para que se visibilizara mucho más la violencia que viven día con día las mujeres. Por último enfatizó que tiene suerte de estar viva.

FUENTE ; NOTIMEX, CANDELERO 11-03-2020