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La demanda de servicios y consultas con especialistas está presionando las capacidades sanitarias del país.
Es notoria la necesidad de atención psicológica por la incertidumbre que permanece, si le agregamos el temor que se expande con la viruela del mono que los medios de comunicación y las redes sociales publican tratando de diseminar como otro virus contagioso.

Además, los temblores que de nuevo han causado estragos en diferentes zonas del país. ¿Tenemos crisis de salud mental? Una crisis que afecta la salud no es lo mismo que una crisis de salud mental.

Los científicos sociales emplean la palabra “reificación”. El término se refiere al proceso por el cual los efectos de una organización política del poder y los recursos destinados parecen realidades objetivas e inevitables.

La reificación cambia un problema político por otro científico o técnico. Los políticos en el poder aprovechan la reificación para ocultar sus malos manejos en la economía y en la salud de la población como el desabasto de medicamentos y la falta de los recursos del FONDEN, el fondo económico destinado a los desastres que tomó el presidente López Obrador para sus obras faraónicas.

Los ciudadanos se quejan de que la ayuda no llega en temporada de huracanes y en estos días de los afectados por los temblores.

La medicalización es otra causa en la cual se enmarca un proceso principalmente médico, en donde se trata de averiguar la causa de un problema solamente médico y que se puede hacer para arreglarlo.

Los costos de la pandemia han sido objeto de análisis en Estados Unidos, la mayoría centrados en el aumento de la demanda de servicios médicos para la salud mental. Es tanta la demanda que a modo de solución se incrementó el negocio de la sanidad digital, incluso en Canadá, pero, los ciudadanos se quejan de que no es lo mismo presencial que digital.

En nuestro país los ciudadanos, los trabajadores usuarios de los servicios del sector salud también se quejan de que para tener una cita con el especialista se tienen que esperar hasta seis meses.

Solo en algunos casos los derivan con el psiquiatra, pero la consulta resulta tan impersonal y es tan poco el tiempo que no quedan satisfechos. La mayoría terminan con un antidepresivo y su Diazepam para dormir, luego no vuelven a ver al especialista y solo van a que le surtan el medicamento, sin medir las consecuencias de los efectos secundarios.

Lo que hace falta y es una necesidad que no se ha cumplido son servicios de psicología, pero es un hecho que la industria farmacéutica tiene atrapado el negocio y son muchos los que se benefician con la compra de medicamentos, así que no podemos esperar que los ciudadanos puedan tener mejores servicios.

En la crisis sanitaria en el pico de la pandemia los médicos residentes en el Seguro Social y en el ISSSTE hicieron milagros para atender a los enfermos por la carencia de medicamentos.

La demanda no está resuelta a pesar de que el presidente todos los días dice que no es verdad que los hospitales carecen de medicinas. José llegó a su clínica con una fuerte hemorragia por la boca y el colon, la solución fue restituir la sangre que estaba perdiendo con una transfusión, pero después de cinco unidades de sangre, no estaba mejorando. Resulta que en su clínica no cuentan con un Endoscopio para hacer el diagnóstico, hasta que uno de los médicos les hizo el favor de pedir el traslado a otra clínica para que se lo hicieran. Una ulcera en el abdomen era el problema hasta que la cauterizaron. En esa clínica también carecen de material, así que los médicos hacen lo que pueden con lo que tienen.

La crisis política es grave en nuestro país y afecta a los sectores más vulnerables. El presidente se lleva todos los recursos para sus obras sin importarle las necesidades más apremiantes. No le importa la salud, ni la educación, el dinero lo ha destinado a los militares y les ha asignado tareas que no son propias de ese sector, pero es muy obvio que los quiere tener de su parte, nos recuerda la militarización en Venezuela con Hugo Chávez y que le ha servido a Maduro para permanecer en el poder.

Es un hecho muy notorio que observamos todos los días en las conferencias mañaneras. El presidente está enfermo de poder, cada día está más fuera de la realidad.
Twitter: @DrRosaCh
rosamchavez@hotmail.com