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El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo, a quienes lo acusan de estar creando un «narcoestado» o «Estado narco-militar», que si presentaban pruebas, renunciaba, pero si no lo hacían, debían disculparse.

Ante las acusaciones en su contra, además de los señalamientos al gobernador electo de Tamaulipas, Américo Villarreal, López Obrador pidió presentar pruebas sobre relaciones con el narcotráfico, más allá de la fotografía donde da la mano a la madre de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.

«(Si hay) prueba que estoy armando un Estado narco-militar (…) no el saludo a la mamá de Guzmán Loera, no. (…) respeto mucho a los adultos, le tengo respeto a toda la gente, no, no, no, pruebas, si él presenta pruebas, yo renuncio, pero si no presenta pruebas pues que ofrezca una disculpa. Por eso es muy importante la autoridad moral, yo no puedo gobernar México sin autoridad moral», dijo.

Además, destacó el uso de recursos durante su gestión, asegurando que se emplea en el combate a la corrupción, la cual calificó como una peste.

Asimismo, puso de ejemplo al estado de Tamaulipas, dijo que “el pueblo es mucha pieza” y están hartos de los malos gobiernos, por lo que sus adversarios acuden al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a iniciar campañas para anular la victoria de Villarreal por su presunta participación con el narco.

“Conozco a Américo Villarreal y es una gente decente, como lo merece Tamaulipas, pero es mafia y son capaces de todo y está orquestado, por muchos, no sé, pero esto no es normal», dijo.

Por lo anterior, defendió que Américo Villarreal haya regresado al Senado de la República, pues afirmó que se está protegiendo de «una persecución», e indicó que el presidente del TEPJF, Reyes Rodríguez Mondragón, es cercano a Francisco García Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, y Roberto Gil Zuarth, expresidente de la Cámara Alta.

Con información de Milenio

CANDELERO, 27-09-2022