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El Burro Sabio

En efecto, Luis Miguel, ignoraba que sus fans, “que tanto lo idolatran”, le mandaron a esculpir su propia escultura.

Eso aseveró Luismi al ver la imagen en redes sociales de la monumental piedra, que lo dibuja de pies a cabeza.

No estamos dibujando al famoso cantante nacido en Puerto Rico, que tiene corazón mexicano y que hizo famosa la melodía “Culpable o no”.

El involucrado es el gobernador poblano Barbosa Huerta (que confunde al ejército francés con el español), afiliado a la Cuatroté que tiene el mismo nombre del artista. 

Es abominable que un mandatario –de cualquier partido político—erija su propia estatua, dizque para pasar a la historia. 

Ahora resulta que el “bulto de piedra” sí fue alusivo a su persona por acuerdo de Cabildo del municipio de Zinacatepec (Cerro del Murciélago) y colocado en el patio central de ese Palacio. 

“Se trata de una locura malintencionada y perversa. No comparto la idea del culto a la personalidad”, difundió el gobernante a través de un video.

Y acusó de mal intencionados –que alucinan por consumir ayahuasca—a quienes subieron esa imagen a redes sociales.

Finalmente, la estatua fue retirada de su lugar y se ignora su “paradero”.

No cabe duda, el poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos, predica AMLO. 

La gente que conoció la efigie hace la siguiente crítica: por su enorme parecido la imagen es similar a César, personaje ficticio de la franquicia El Planeta de los Simios.

No hay que olvidar que alabanza en boca propia es vituperio, reza el refrán popular.

En tanto, crece la ola de violencia en esa entidad.  

ceciliogarciacruz@hotmail.com