Compartir

.

-El fenómeno se incrementó en un 65% entre 2018 y 2021

-El problema se agrava en estado de México, CDMX, Tamaulipas, Jalisco y N.L.

-Corrupción y complicidad en muertes de Debanhi y Pedro Carrizales

Palacio desde Matamoros, Tam.

CON todo y que se trata de un fenómeno antisocial que registra nuestro país desde hace varios lustros y que afecta a mujeres jovencitas, entre 15 y 19 años de edad, la incidencia de desapariciones se ha incrementado en los últimos años. Lo grave es que esos casos luego se convierten en feminicidios.

La desaparición y asesinato de la joven del estado de Nuevo León, DEBANHI SUSANA ESCOBAR BAZALDÚA, desaparecida el 8 de abril y localizada muerta en el interior de la cisterna de un hotel el día 21 de ese mismo mes, colocó en relieve la gravedad del problema de inseguridad que se padece en varias entidades federativas.

El incidente que dio rápidamente la vuelta al mundo también dejó al descubierto posible contubernio entre autoridades locales con el o los responsables del asesinato de la jovencita de 18 años de edad que fue vista por última vez a las 4:55 de la mañana en un tramo de la autopista Monterrey-Nuevo Laredo, también conocida como la “autopista del terror”.

Ante eventuales evidencias de complicidad, familiares de la víctima sospechan que tanto el fiscal General neoleonés GUSTAVO ADOLFO GUERRERO GUTIÉRREZ y el secretario de Seguridad Pública estatal, ALDO FASCI, están ocultando la realidad de los hechos,

Pretender pasar en un principio el feminicidio como un “accidente propio” y que el cuerpo se haya localizado en un lugar que fue cateado hasta en cuatro ocasiones provocando una “falla humana masiva”, de acuerdo a GUERRERO GUTIÉRREZ, ha generado la especulación en el sentido de que la autoridad de Nuevo León podría estar participando en un caso de encubrimiento; presumiéndose que el cuerpo fue “sembrado” en la cisterna del hotel.

Nada que no ocurra en otras latitudes del territorio nacional con la complicidad de las autoridades locales e, incluso, de las que son de competencia federal.

Un caso similar que genera sospechas respecto a las causas reales del fallecimiento, es la muerte en presunto accidente carretero del ex diputado local del estado de San Luis Potosí, PEDRO “El Mijis” CARRIZALEZ, quien apareció muerto en el interior de un vehículo volcado en un tramo carretero de Tamaulipas.

De acuerdo a evidencias gráficas que la autoridad tamaulipeca entregó a familiares de la víctima, estos aseguran que el auto en donde fue localizado sin vida “El Mijis” no era el de su propiedad y que, además, se observaba que estaba amarrado con un alambre de púas.

Es decir, desde esa óptica, evidencias y circunstancias ni DEBANHI pudo brincar una barda perimetral con altura de 2 metros para introducirse al hotel y luego “accidentalmente” caer en la cisterna sin que nadie se percatara durante 13 días y cuatro acciones de cateo con binomios caninos con fino olfato.

Asimismo, resulta poco convincente la versión oficial de la fiscalía de Tamaulipas al afirmar que la muerte de PEDRO CARRIZALES obedeció a un accidente carretero por falta de precaución para conducir, sin explicación alguna acerca del por qué tenía un alambre de púas sobre su cuerpo.

En ambos casos, la presunción de complicidad, contubernio o encubrimiento del o los responsables no es necesariamente una conjetura aventurada o temeraria.