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Los nuevos casos de cáncer colorrectal en México podrían aumentar hasta un 72% en las próximas dos décadas, por lo que es fundamental tomar medidas para prevenir este padecimiento, señaló a EFE una experta.

“La prevención y el diagnóstico oportuno son claves para evitar que esta enfermedad siga aumentando”, dijo en entrevista Itzel Vega Sarmiento, especialista en cirugía oncológica enfocada en el cáncer colorrectal.

Con motivo del Día Mundial contra el cáncer colorrectal que se conmemora cada 31 de marzo, Vega Sarmiento precisó que tan solo en 2020, de acuerdo con la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), se registraron casi 2 millones de casos nuevos de este padecimiento a nivel mundial.

En México, según la IARC, se contabilizaron 14,901 nuevos diagnósticos y más de 7 mil muertes ese año.

“Son noticias muy preocupantes porque sabemos que este cáncer si se detecta a tiempo es curable hasta un 98% de los casos”, apuntó.

Enemigo silencioso

Vega Sarmiento señaló que, al igual que otros tipos de cáncer, esta es una enfermedad silenciosa, pues en sus primeras etapas no presenta síntomas claros.

“Mucha gente llega a detectar anomalías cuando reconoce sangre en heces. Si hay algo que debe quedar claro es que la sangre no es normal, ni por mínima que sea”, enfatizó.

Así, la experta señaló que entre los principales síntomas se encuentra en sangrado del recto, sangre en las heces o en el inodoro después de defecar, heces oscuras o negras, cambio en los hábitos intestinales o la forma de las heces, calambres, dolor o molestias en la parte inferior del abdomen.

También se puede presentar estreñimiento, diarrea que dura varios días, disminución radical del apetito y pérdida de peso involuntaria.

“Lo más importante es que ante el primer síntoma se acuda con un especialista para descartar cualquier situación”, apuntó.

Detección oportuna

La experta explicó que la mayoría de los cánceres colorrectales se presentan en forma de pólipos o crecimientos anormales de tejido a lo largo del intestino grueso y recto, lo que impide la correcta absorción de sales y agua que no fueron captados anteriormente por el intestino delgado.

Estos pólipos pueden detectarse fácilmente a través de una colonoscopía, que es un estudio en el que se analiza el colon a través del recto “y, de detectarse algún pólipo, generalmente se puede eliminar en el mismo procedimiento”.

El problema, dijo, es que este procedimiento no suele estar al alcance de todas las personas debido a los costos, además de que a muchas personas les da miedo o vergüenza ya que implica introducir un aparato en el recto.

No obstante, aclaró, existe otro procedimiento que analiza la sangre oculta en heces que es menos invasivo y más barato, por lo que si se tiene sospecha, es recomendable este estudio.

Finalmente, destacó la importancia de la prevención pues de esta forma la incidencia y las tasas de muerte se pueden disminuir considerablemente.

“Realizar una colonoscopía a partir de los 45 años, así como la promoción de hábitos sanos en la dieta de la población, son fundamentales para revertir la tendencia al alza de esta enfermedad”, indicó.

Con información de EFE

CANDELERO, 31-03-2022