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Momento de pánico e incertidumbre vivieron varios turistas la tarde de este lunes en el Aeropuerto Internacional de Cancún, luego de que circulara el rumor de una balacera, después de que a las 11:30 horas el C5 reportó detonaciones de arma de fuego en las instalaciones de la Terminal 3.

Sin embargo, pese a los primeros reportes, autoridades del gobierno de Quintana Roo aclararon que no se registró ninguna detonación y que la caída de tres letreros tipo tótem de aproximadamente 50 kilos provocaron un ruido estridente que generó el pánico entre los turistas.

En entrevista con Guadalupe Juárez y Sergio Sarmiento para El Heraldo Media Group, el secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, Lucio Hernández, destacó que el pánico en el Aeropuerto Internacional de Cancún fue una falsa alarma producida por una mala interpretación de los usuarios.

Al respecto el funcionario señaló que las corporaciones de seguridad y emergencias de Cancún activaron sus protocolos de reacción después de que pasado el mediodía, el sistema de comunicación del C5 recibió una llamada donde reportaban detonaciones de armas de fuego.

Tras esta primera llamada hubo otros tres reportes similares, por lo que el C5 dio aviso para que autoridades confirmaran la información, de este modo llegaron a la terminal aérea todas las unidades de emergencia y tras hacer un barrido general no se encontró nada.

Luego de amplio rastreo, y tras la circulación de muchas versiones de todo tipo, así como tras revisar a fondo las instalaciones se concluyó que los eventos reportados fueron una falsa alarma producida por la mala interpretación de algunos usuarios y que fue ocasionado por la caída de tres anuncios metálicos.

¿Qué fue lo qué pasó?

Según el secretario de seguridad de Seguridad Pública de Quintana Roo, todo se suscitó debido a que un usuario salió del baño de pisa, tropezó con anuncio al nivel de piso y este al caer realizó un efecto dominó tirando dos anuncios más.

Debido a que las salas de espera de la terminal aérea son enormes y los letreros eran metálicos, el estruendo generado por la caída de los anuncios provocó la histeria colectiva entre los usuarios.

Pese a la situación de emergencia, el funcionario de seguridad aseguró que en ningún momento estuvieron en riesgo los usuarios del aeropuerto y tras comprobar que todo estaba bien las actividades del aeropuerto se estabilizaron.