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de la entidad, firmó el acuerdo específico de ofrecimiento y entrega de recompensa para la localización y detención de El Alacrán, quien junto con su cómplice El Zapata asesinó a tiros al edil el pasado 10 de marzo, cuando transitaba por la avenida Benjamín Ruiz, frente al campo de fútbol de la zona, a la altura de la bodega del Palacio Municipal de Aguililla.

Aquel día, Arturo Valencia subió a su camioneta para dirigirse a su domicilio, pero en el trayecto lo interceptaron dos sujetos en una motocicleta, con la cara escondida bajo un casco y abrieron fuego en tres ocasiones contra el presiente municipal, quien no sobrevivió al ataque. Más de un testigo reconoció a los dos sujetos que viajaban en la motocicleta Honda negra con rojo: uno era chaparro, robusto y vestía pantalón de mezclilla y playera azul; el otro era alto, moreno y llevaba un corte de pelo “tipo militar”.

La moto se emparejó a una camioneta blanca que circulaba frente al campo de futbol. El hombre que iba sentado atrás del piloto apuntó con una escuadra y le disparó en la cara al conductor. La camioneta avanzó unos metros. Los tripulantes de la moto la siguieron. El mismo sujeto hizo un segundo disparo. Entonces, la unidad se detuvo por completo.

El hombre que traía el arma en la mano derecha se bajó, dio dos o tres pasos, se acercó a la ventanilla y disparó una vez más. En ese momento fue reconocido por un transeúnte. En ese momento fue identificado El Alacrán, pistolero del Cema y El Pedrín, quienes a su vez han sido identificados como jefes de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Aguililla.

Después del tercer disparo, El Alacrán se guardó la escuadra detrás de la cintura y subió a la moto. En ese instante el conductor rodeó la camioneta blanca. “En ese momento me di cuenta de que el otro era el Zapata, quien también es de Aguililla, y siempre acompaña al Alacrán o anda cuidando al Cema o al Pedrín cuando andan en el pueblo”, relató uno de los testigos.

Ricardo Carrillo, alias El Alacrán, y el Zapata, obedecen a las órdenes de Pedro López Barajas, alias El Pedrín o La Coya, quien se sabe financió la campaña de César Valencia y hace alrededor de tres meses sostuvo con éste una reunión de al menos 20 minutos en las mismas oficinas del Ayuntamiento.

El Alacrán y El Zapata son bien conocidos en Aguililla. Ellos, junto con otros lugartenientes al servicio del cártel de las cuatro letras, fueron los encargados en noviembre del año pasado, por instrucciones de la Coya, de mover a la gente de Aguililla mediante amenazas para que llevaran a cabo un plantón para impedir el avance de los militares en la zona.

La hipótesis de una posible represalia del CJNG por la reciente irrupción el Ejército en Aguililla se apoya en una reunión ocurrida un día antes de que ahí se avistaran helicópteros, decenas de vehículos y más de mil soldados para restablecer el estado de derecho. De acuerdo con un reporte en poder de las autoridades federales, aquel día Valencia Caballero intentó convencer a los mandos castrenses de que no entraran al pueblo.

No conseguirlo fue al parecer su sentencia de muerte. Solo un mes después fue asesinado a quemarropa, y al día siguiente, el cadáver de su asesor, René Cervantes, apareció en Las Parcelas de Castillo. Al parecer, ambos fueron asesinados a la misma hora.

El Pedrín, El Cema, El Alacrán y El Zapata se mostraban sin recato en las calles del pueblo, antes de que irrumpiera el Ejército. El domicilio del Alacrán era conocido por todos. Ahí se localizó la moto Honda empleada en el asesinato. Sin embargo, a pesar de la información recogida por las autoridades, un juez de Apatzingán se niega a obsequiar la orden de aprehensión.