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Con un cierre de locura, Kansas City Chiefs defendió su territorio para ser el único local que avanzó a las finales de la conferencia, al imponerse 36-42 a Buffalo Bills en tiempo extra.

Fue un duelo legendario entre los quarterbacks Patrick Mahomes y Josh Allen, que no nada más son las estrellas del futuro en la NFL, ya son parte del presente y aseguran una rivalidad para que perdurará muchos años.

Los dos equipos se vieron con la victoria, cuando parecía que Allen llevaría a los Bills a la final de la Conferencia Americana para enfrentar a Cincinnati Bengals, Mahomes reaccionaba para mantener a los Chiefs en la pelea.

El último cuarto fue de alarido, después de la pausa de los dos minutos con cuarta y 13, Allen ‘corrió por su vida’ y lanzó un pase de touchdown para Gabriel Davis, para con la conversión de dos puntos, colocar la pizarra 29-26.

Kansas City dio la vuelta con un pase de 64 yardas a Tyreek Hill, pero con un minuto en el reloj, los Bills iniciaron una ofensiva para recuperar la ventaja con la cuarta conexión en las diagonales entre Allen y Davis, para dejarle 13 segundos a los locales.

Con tintes de hazaña, Mahomes acercó a Harrison Butker para que con un gol de campo de 49 yardas mandara el juego a tiempo extra.

Los Chiefs ganaron el volado y Mahomes sabía que no le prestaría el ovoide a Allen y con una ofensiva de nueve jugadas conectó con su ala cerrada Travis Kelce para quedarse con la victoria.