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En las nubes…

Como casi todo se olvida, nuestra hermanita y ahijada de bautizo Marina Ravelo de Juan Casas, hoy pensionados como nosotros, hace remembranzas óptimas desde su casa de Austin, Texas, USA, donde viven con sus hijos Gonzalo y Marinita, los restauranteros, tres meses cada año, que por supuesto aprovechan antes de volar a Canadá, donde vive con su esposa y dos hijos el contador Juan Pablo.

Regresar a su casa de Tlalpan, CdMx y convivir con Teresita del Carmen, esposo Pastor Gabriel y sus tres hijos .Y agradecemos su buena prosa que así empieza: 

Una pequeña dosis de buen humor…compañer@s jubilad@s…..

«La vida está en constante movimiento»….

dijo Parkinson .»

«No hay nada tan importante que no podamos olvidar » . . .

dijo Alzheimer.

«Mi vida está llena de aspiraciones». . . 

dijo un asmático.

«Vayamos al grano». . .

dijo el dermatólogo.

«Mi esposa tiene un gran físico “. . .

dijo Albert Einstein.

«Nunca pude estudiar derecho «. . .                   

dijo el jorobado de Notre Dame.

«Creo en la reencarnación». . .

dijo la uña.

«Me gusta la humanidad «. . .

dijo un caníbal.

«Estoy rodeado de animales «. . .

dijo Noé.

«Eres la única mujer en mi vida. . .

dijo Adán.

«Estoy en cinta. . .

dijo Scotch.

«Mi novia es una perra». . .

dijo Pluto.

«Nosotras apoyamos la liberación femenina «. . .

dijeron las presas en la cárcel de mujeres

«Es mejor dar que recibir » . . .

dijo un boxeador.

«A mí lo que me revienta . . . son los camiones » . . .

dijo un sapo.

¡Oprimiré a los grandes!  ¡ayudaré a los chicos ! y levantaré a los caídos ! . ..

dijo el sostén.

Y como postre un romance en la tercera edad. 

Dos personas mayores. . . El viudo y Ella también se conocían desde hacía varios años.

Una tarde hubo la reunión que mes tras mes se hacía en un conocido restaurante para convivir los jubilados.

En esa ocasión los dos se encontraron sentados en la misma mesa…uno frente al otro y durante la comida Él la miraba y la miraba admirado….hasta que finalmente se dio el valor para preguntarle: ¿ quieres casarte conmigo? 

Después de pocos segundos de cuidadosa consideración, ella le respondió emocionada sí… sí…acepto!

Al poco rato después de que la comida terminó y luego de algunos intercambios agradables de palabras, cada uno se fue a sus respectivos hogares.

Y a la mañana siguiente cuando Él se despertó estaba preocupado y dudoso de la respuesta de Ella . . .

¿Me dijo que sí ?….¿o me dijo que no?

El no podía recordarlo, incluso lo intentó y lo intentó pero simplemente no podía recordar nada. No tenía ni siquiera una vaga idea y muy inquieto y nervioso fue al teléfono y llamó a su amiga.

En primer lugar le tuvo que explicar que su memoria no era tan buena como solía serlo. Luego le recordó la tarde hermosa qué habían pasado juntos el día anterior  y con un poco más de coraje . 

¿Cuando te pregunté si querías casarte conmigo qué me dijiste….qué SÍ o que NO ?.

Él quedó encantado al oírla decir: ¡te dije que SI!…. qué si acepto y lo dije con todo mi corazón y quiero que sepas que estoy muy feliz de que me llamaras porque no podía recordar quién me lo había pedido……..Híjole!  . . .

Y algo más de ella.

Libra Señor a los esposos del mundo entero de la calamidad del pedido de ayuda para tender la ropa lavada… y si caemos en esa prueba, ayúdanos a recordar que las camisas, las blusas y la ropa de lana se tienden con pinzas.

Que la ropa que se seca más rápido se cuelga más atrás.

Que las sábanas secas se doblan del lado más largo, igual que las fundas de almohadas y otros lineamientos.

Padre, concédeme la serenidad para aceptar que a mi esposa no la puedo cambiar.  

Porque con lo que le encanta cambiar las cosas a ella, te agradezco que aún no me haya cambiado a mí.

Dame la sabiduría para entender que cuando ella dice: “Tráeme un litro de leche», aunque para mí existe una sola posibilidad: “un litro de leche»…  para ella existen marcas, tamaños, sabores, deslactosada, 2%, light, de almendra y fecha de caducidad.  

Padre, dame la visión para reconocer y diferenciar los colores, recordar que el color fucsia es casi como el rosado pero más “fuerte”, no tanto como el lila, sino más bien como el violeta, pero más clarito.

Ayúdame a reconocer que aunque para mí el color blanco es uno solo, para mi esposa existe blanco hueso, blanco perla, blanco cielo, blanco nieve, blanco ártico y -el más importante de todos- el blanco que es más blanquito que los demás blancos.

Señor, dame la sabiduría de no preguntarle: «¿Te pasa algo? ¿Estás enojada?» Mejor dale a mi boca la capacidad de permanecer cerrada y por mucho rato… pero no tanto para que no parezca que soy indiferente… algo medio.

Finalmente, Señor, te pedimos que nos des la capacidad de leer la mente, de escuchar lo que se dice sin palabras, de poder opinar sólo cuando se nos pregunta.

Y por último, agradecerte por la maravillosa esposa que me concediste.

Te ruego, Señor, que no me desampares ni de noche ni de día.

Amén!!!!!

craveloygalindo@gmail.com