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Que conste, son reflexiones!

Hay sin duda, muchos que no quieren ver la realidad. Otros que la deforman y otros qué viéndola, seguramente no la entienden o le hacen al tío Lolo.

Hemos visto a lo largo de los muchos gobiernos por los que hemos transitado en nuestros años de vida, que al asumir sus funciones los  mandatarios declaran que “su misión es la de servir al pueblo”, y al final de cuentas el pueblo se queda como siempre, y ellos se quedan con todo  lo del pueblo.

El presidente actual López Obrador puede ser acusado de muchas cosas, pero seguramente todos tendremos que reconocer que su buena fe y su acción está encaminada a tratar de servir a los que menos tienen en este país; y en ese esfuerzo también habla de muchas cosas que quedan en el aire, y que normalmente no se pueden entender.

Es cierto que los mandatarios en la política tienen que buscar todos los caminos para alcanzar los acuerdos mayoritarios, y que los recursos no se pierdan por espantarse los dueños del gran capital.

Pero yo me preguntaría, ¿acaso esos grandes recursos de los dueños del gran capital han sido producto de su verdadero esfuerzo y trabajo?, ¿o ha sido el resultado de los acuerdos entre el poder político y el poder económico, para continuar recibiendo, contratos concesiones, utilizar los recursos y fondos públicos para hacer sus negocios privados? Así en este proceso, muchos de los funcionarios esconden sus verdaderos propósitos y también aprovechan para ocultar sus enormes “utilidades” entre los recursos de esos grandes capitalistas.

Si habla ahora de que la crisis y la tragedia de la Línea 12 del Metro, no solamente es el resultado de la mala planeación, de las ambiciones de los negocios realizados por Marcelo Ebrard, Mario Delgado, actual presidente de Morena y otros funcionarios a los cuales se tendría que someter a una investigación profunda, al lado de muchos grandes inversionistas, que ahora, podrían será  los que echarán la culpa de esa gran tragedia; alegando que todo se debió a un error, o a que faltó un perno, pero no a que faltan miles de millones de pesos, y la investigación de contratos mal realizados, y con enorme corrupción en la contratación de los vagones del Metro.

El presidente dice, que él no está dispuesto a jugar a las vencidas con el dueño mayoritario de los grandes capitales en México, como es Carlos Slim, no lo entendemos, ¿qué puede saber Slim que ponga en serios aprietos a todo el sistema político nacional anterior, y a todo los funcionarios de la actual administración?; y esto seguramente no solamente generaría otra enorme gran tragedia, sino la destrucción de planes y proyectos, en una transformación planeada, pero no realizada por la Cuarta Transformación.

Así vemos que el Presidente de la República está solo, solitito en esta lucha, en donde habla de que la administración actual no sólo tiene la misión de tener un cambio, sino que está encaminada a hacer un cambio de sistema político y esto implicaría por muchas razones, el que los grandes capitalistas tuvieran que ponerse a salvo; porque la transformación del sistema implicaría la investigación y la terminación de sus grandes negocios, como los mantienen actualmente.

El Presidente está convencido de que cuenta con la aprobación de la inmensa mayoría del infeliciaje nacional; y es cierto, tiene aprobación y confianza de los pobres, y de muchos; pero muchos clasemedieros, que saben que la única posibilidad real de modificar y terminar con el régimen de corrupción, en este país, es por medio de esos cambios profundos, pero también saben qué es importante, el que su participación sea reconocida, y atendidas todas sus demandas, con una visión real de conciliación, y no de confrontación, como lo estamos viendo en los últimos días.

El presidente sugiere, pide y ordena, que los hombres y mujeres, que han tenido educación, y que para él forman los aspiracionistas de este país, deben mantener un compromiso real en favor de la lucha del pueblo de México; y estamos de acuerdo los mexicanos, conscientes estamos de mantener nuestro apoyo a las luchas del pueblo de México, pero no en las luchas de “tribus”, que actualmente nos han mostrado sus verdaderas intenciones al buscar, no las mejores condiciones para el pueblo mexicano, sino para mantener sus pedazos de poder en los puestos y presupuestos qué tanto les han dejado a la luz; y que todos los vemos, y que por desgracia el propio Presidente no quiere ver, o no quiere reconocer, de que existe o existen a su lado, muchos corruptos que se esconden en los faldones de su proyecto de la Cuarta Transformación; y esto no solamente implica a las tribus políticas que han dividido o mantienen la división en la agrupación de Morena, sino también implica a los grandes multimillonarios que siguen a su lado, y que son los grandes beneficiarios de los contratos, concesiones y los grandes negocios, en donde usan los fondos públicos y los recursos nacionales para continuar haciendo sus negocios privados; y nos referimos exactamente a todos aquellos que el propio presidente denunciaba antes de llegar al poder, como la mafia del poder, y que ahora son los que se arropan en los faldones de la 4T; también los mexicanos le solicitaremos al presidente, que definiera de qué lado está, si para mantener los privilegios de los zánganos de los de las tribus y de los mafiosos del poder, o está para servir realmente a lo que necesita el pueblo mexicano, de lo cual estamos totalmente seguros, que ahí sí no están sus aspiraciones, cuando menos ahora todavía está su corazón latiendo en favor del pueblo mexicano.