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Que conste…son reflexiones!…

Pues ahora resulta que consumimos atún que no es atún, sino soya.

Que detienen no por represión a la gente sino para su protección.

Que los “nuguets” no son de pollo, sino de visceras y pendejadas.

Que los cigarros no son de tabaco sino de papel reciclable. Que las vacunas no son de verdad, sino de aire.

Que los viajes de placer ya no son realidad, sino una desesperación porque hay que pagarlos a plazos.

Que los bancos ya no son bancos, sino instituciones de crédito y no tienen cajeros y cobradores sino “asesores financieros” pero de todos modos joden y chingan… 

En fin, vivimos en un temporada donde no hay seguridad de nada y donde en cualquier momento nos podremos contagiar y que nos lleve el tren porque teniendo las vacunas no estamos a salvo.

Como que todo es falso, incluso la lucha libre y algunos milagros de las once mil vírgenes que rodean el cielo, los sacerdotes ya no son sacerdotes o son pedófilos o violadores o negociantes y ahora quieren ser hasta diputados… es la joda de los tiempos nuevos.

Aceptamos que todo cambia, pero ahora nos han cambiado hasta la forma de andar. Ya vemos cómo nos engañan con eso de los movimientos financieros y la forma en que debemos entender la “filosofía política”. Ahora no se  puede uno definir como el “macho de la casa” o “el jefe de familia” porque se le viene el mundo encima y seguramente hay razón porque existe ya una disputa de poder interna, porque todo se ha politizado.

Ya no se puede uno definir tampoco sexualmente porque se le critica “de ser intolerante y desgraciado machista, presumido y represor” aunque a nuestra edad ya no tenemos ganas ni de levantarnos a hacer de la chis en las noches.

No se les vaya a ocurrir decir que a lo largo de su vida han acumulado unos veinte pares de zapatos porque los tacharan de explotadores y egoístas que no saben repartir “la riqueza” con gente ajena que la requieren.

No se te vaya a ocurrir “subir” a las redes sociales de Internet fotos de algún platillo que les están sirviendo porque es su día de tu cumpleaños y te hicieron o compraron lo que les gusta porque entonces serán tachados “de acaparadores”. No digas que no estás de acuerdo con los políticos en el poder; claro, con el presidente, el mero mero, ni hablar, es de cajón aplaudirle porque si no podrás ser lanzado a las mazmorras no de la inquisición, pero cuando menos del olvido o ser señalado de huevón, porque solamente los que le dicen  a todo que SÍ, son los machos que tienen larga vida y buen camino.

No les vayan a declarar la guerra a los beisbolistas aunque tengan negocios importantes y sean saqueadores financieros y ganadores de los robos del “robaproa” y menos digan que no creen en que sea bondadoso “el pelao” porque entonces le negarán la entrada a los estadios oficiales que le han brindado en concesiones, porque al final de cuentas, siguen usando los fondos públicos para hacer los grandes negocios privados, porque son buena gente y les encanta el beisbol y ya saben a quién le encanta “ir a macanear la pelota”, no solo para demostrar que sigue moviendo el bat sino para exhibir que tiene fuerza para partirle la madre al que no le haga caso.

Pero no se piense que son puntadas del jefe o parte de la edad y de las viejas ideas, no, es parte de los tiempos nuevos, y para ello, hay que pensar que tiene tal bondad y visión que para saber quién se ha portado bien y es bueno de corazón y lo perdona, y tan es así que ha logrado perdonar a la vieja mafia del poder, e incluso, los ha convertido en la gente nueva del cambio y de la solidaridad social, como en un enorme y milagroso misterio realizado por el “señor”, y pues así, tenemos que reconocer que hay “iluminados”, y que sí existen los milagros.

No se piense que estamos de criticones, no, estamos pretendiendo analizar y entender, porque somos de mollera dura, lo que está sucediendo en los tiempos nuevos, la neta que eso hacemos, la realidad no es que temamos al mero mero, no, lo respetamos, es sin duda un hombre nuevo que da razones y lecciones todos los días y no tiene descanso, y eso es admirable, incluso su necedad que es constancia y fuerza de voluntad, que no cualquiera las tiene, la lealtad con algunos de sus cuates a los que admira o les debe o cuando menos sabe él que en su interior son los más sabios e inteligentes del mundo y hay que protegerlos de las envidias y de las chingaderas de los demás y por eso los sostiene a viento y marea, incluso, les brinda recursos y tiempos para que descansen y se relajen, y eso, en los tiempos actuales donde todo es chinga y trabajo, pues es una gran lección, honor y por supuesto deferencia que no se le brinda a cualquiera.

Estar luchando, para con su derecho de réplica, aclarar cada chingadera que le inventan o las cosas que van destinadas en el filo de las lenguas viperinas y malvadas en su contra. pues no es cosa sencilla, es una joda estar cazando moscas porque éstas andan volando claramente de una mierda a  la otra, y el asunto es que no deja pasar ninguna y le resulta increíble que al tiempo se recuerde de notas y maniobras que trataron y tratan de dañarle y así pues, las saca, hemos insistido que la mejor forma de terminar con esos embrollos es dejarlos al “olvido” y al tiempo, pues la gente ni siquiera se recuerda de quién era su primer amor ni quién fue su primer maestro, ni del sabor de la leche materna, ni cuando le lavaron la boca por insolente y rijoso y mal palabriento y le dijo al cuate con el que se acababa de pelear: “Te voy a chingar cabrón”… y entonces, la mamá, pues nos chingó para que no anduviéramos chingando, pues a lo mejor hay que entender que en los nuevos tiempos ha sucedido algo así: “antes, nos reìamos de los comediantes y tomábamos en serio a los políticos, hoy en día, nos reímos de los polìticos y tomamos en serio a los comediantes, a los payasos y a los merolicos.…” Y pues así, está de la chingada la cosa.