Compartir

Japón inicia este jueves en Fukushima el recorrido de la llama olímpica de los Juegos de Tokio, una forma de mostrar al mundo la reconstrucción de esta región del país, diez años después de la catástrofe nuclear que sufrió.

El recorrido por relevos de la antorcha olímpica comenzará el jueves a una veintena de kilómetros de la central nuclear de Fukushima Dai-ichi, donde el 11 de marzo de 2011 un terremoto de fuerza 9.0, seguido de un gigantesco tsunami, provocó la fusión del núcleo de los tres reactores.

La catástrofe provocó 18,500 muertos y desaparecidos, con localidades enteras de la prefectura de Fukushima inhabitables a causa de la radiación. Por lo que decenas de miles de personas tuvieron que ser desplazadas.

Y aunque diez años después aún queda mucho trabajo por hacer, para los participantes en la carrera de relevos de la llama olímpica la ocasión permitirá enseñar al mundo los avances en la reconstrucción.

“Visto desde fuera, parece que el tiempo se haya detenido en Fukushima” pero “creo que la imagen que tiene la gente cambiará cuando vean la pasión de los corredores y el público presente en el recorrido”, piensa Hanae Nojiri, presentadora de una cadena local de televisión y que participará en los relevos.

Sentimientos encontrados

Las numerosas restricciones que impone la pandemia de coronavirus a la realización de los Juegos obligaron a la organización a tomar medidas como prohibir la llegada de espectadores extranjeros y reducir las festividades en torno al paso de la llama olímpica por Fukushima. La ceremonia de inicio se celebrará sin público, así como la primera etapa del relevo.

10,000 corredores transportarán este símbolo del olimpismo a través del archipiélago nipón, bajo estrictas medidas de sanitarias.

Los espectadores podrán situarse en los márgenes de la carrera, pero no podrán aclamar a los participantes. Los organizadores avisaron que podrían suprimir ciertos recorridos si se reúne mucha gente.

“Los vecinos de la zona esperan este momento con impaciencia, muchos querrán acercarse”, afirmó a la AFP Yumiko Nishimoto, una de las participantes en el relevo, que afirma tener “sentimientos encontrados” respecto a las restricciones.

Nishimoto, igualmente al frente de un proyecto ciudadano para plantar 20,000 cerezos en la región, no quiere que el coronavirus arruine esta ocasión para mostrar al mundo “los aspectos positivos, y también negativos” de la reconstrucción.

FUENTE: AGENCIAS

CANDELERO, 23-03-2021