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El senador Ricardo Monreal reconoció que después del contundente triunfo de Morena la población ha percibido que el movimiento ha caminado con desaciertos y errores tácticos.


El líder de la mayoría en el Senado señaló que la confianza de los ciudadanos y su apoyo al movimiento se mantiene, tres años después a pesar de la peor crisis de la historia moderna.

Señaló que la aceptación al presidente López Obrador es, actualmente del 62% cifra que va al alza desde junio pasado: “del mismo modo, Morena, a pesar de los desaciertos, goza de una preferencia del 44 por ciento para las elecciones intermedias del próximo año, frente al 10 por ciento de su más próximo contrincante”.


Monreal Ávila reconoció que la confianza del pueblo no es una concesión sin límites y que la responsabilidad de quienes integran el movimiento es distinguirse de quienes estuvieron en el poder en todos los niveles de gobierno.
Señaló que la mayoría que tiene Morena, en el Congreso, le permite sacar adelante su proyecto de cambio. Lo que esto no implica actuar irresponsablemente y lo menos sensato sería embriagarse con el éxito electoral y con ello perder de vista el bienestar social y el cambio propuesto.

El senador de Zacatecas afirmó que en una encuesta Nacional de Calidad, en 2019 los partidos políticos resaltaron como las instituciones que menos confianza inspiran entre la población, por lo que la pluralidad de Morena debe contar con una vía institucional para hacer valer sus demandas.

Dijo que las experiencias de otros países muestran que ante la incapacidad de generar alternativas reales de cambio y de rompimiento con el modelo económico causante de los profundos niveles de desigualdad, la ebullición social puede fácilmente debilitar la gobernanza.


En este sentido, Morena debe comprender su lugar en la modernidad

Para eludir la tendencia de los partidos políticos a construir cúpulas de poder, que concentran las facultades de tomar decisiones, alejándose de las bases mayoritarias, es indispensable mantener un constante diálogo con simpatizantes y militantes al interior de Morena.


Es necesario, señaló seguir impulsando la formación política y el liderazgo desde las bases, para poder generar perfiles nacidos desde el colectivo, y no perpetuar figuras, familias o grupos en la cima de la organización.

El momento que atraviesa Morena es el corolario de más de tres años de confrontación interna derivada de las dificultades para renovar la dirigencia nacional, después de que en diciembre de 2017 Andrés Manuel López Obrador se separara del cargo de presidente nacional, para poder contender por la Presidencia de la República.


Afirmó que el distanciamiento es perfectamente entendible en un contexto democrático, se terminó de definir una vez que se consumó el triunfo electoral y AMLO rindió protesta como presidente, asegurando que en su calidad de gobernante de todo el pueblo de México tenía que dejar de involucrarse en la vida interna del instituto político que lo acompañó a la victoria.