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Un estudio en Japón concluyó que las caretas faciales de plástico son totalmente ineficaces para detener la propagación del nuevo coronavirus entre la población.

Según informa The Guardian, una simulación de la supercomputadora “Fugaku”, la más rápida del mundo, encontró que casi el 100% de las gotas en el aire de menos de 5 micrómetros de tamaño escapaban a través de las caretas de plástico. El micrómetro es una millonésima parte de un metro.

La simulación realizada por científicos de Riken, un instituto de investigación respaldado por el gobierno de la ciudad de Kobe, Japón, demostró que la mitad de las partículas más grandes (de 50 micrómetros) encontraron su camino hacia el aire.

Según The New York Times, la simulación concluyó que las mascarillas, ya sean fabricadas o hechas a mano, son mucho más efectivas para bloquear la difusión de las gotas en el aire que las caretas faciales.

El medio estadounidense recordó que Japón fue uno de los primeros países en comprender que las pequeñas partículas en el aire eran uno de los medios más probables de transmisión del virus.

Los protectores faciales de plástico son usados por algunas personas como una medida para evitar la propagación del nuevo coronavirus.

Una supercomputadora contra el Covid-19

“Fugaku” está operando en fase de prueba para buscar potenciales medicamentos con los que tratar la Covid-19 y para analizar cómo reaccionaría el cuerpo humano ante tratamientos con ellos, y se espera que trabaje a pleno rendimiento en abril de 2021.

El objetivo de “Fugaku” es ser el primer superordenador del mundo en romper la barrera de un exaflop, equivalente a un trillón de flops u operaciones de coma flotante por segundo, un tipo de unidad para medir el rendimiento de una computadora.

“Fugaku”, bautizado en honor al monte Fuji, ocupó el primer puesto en otras tres categorías que miden el rendimiento en métodos computacionales para uso industrial, aplicaciones de inteligencia artificial y análisis de macrodatos (big data).

Según el centro de investigación Riken, artífice del dispositivo junto a la tecnológica Fujitsu, es la primera vez que un superordenador encabeza la clasificación en las cuatro categorías.

La supercomputadora K, a la que reemplaza tras su apagón en 2019, fue la primera en superar el petaflop (mil billones de flops) y lideró el TOP500 en junio de 2011, puesto que retuvo un año.

FUENTE ; AGENCIAS

CANDELERO 23-09-2020