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Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste…son reflexiones!…

¡VIVA MÉXICO!

No se trata de entrar a los campos del patrioterismo sino el de ser patriotas, querer al país es apostar y aportar para que su desarrollo sea una realidad, la unidad sea la constante y la solidaridad sea permanente.

Apoyarnos los unos a los otros es vital para mostrar que se tienen elementos reales para el cambio y para generar las condiciones de alcanzar mejores condiciones de vida y desarrollo.

La preocupación de los países es que con la crisis económica y de salud se puedan debilitar muchas de las instituciones que garantizan en sus territorios la seguridad y que ante las necesidades y desesperación provocada por la desocupación y la crisis económica, la delincuencia tenga mayor fortaleza, tal como se han mostrado en muchos sitios.

Los gobiernos están empeñados en solucionar lo urgente y dejan a un lado lo que al final de cuentas tiene un alto valor porque se pone en riesgo la misma seguridad nacional y así, vemos como van creciendo en fuerza económica, política y de potencial de fuego las organizaciones de la delincuencia nacional e internacional.

Por esa razón es muy importante que en los Estados Unidos, las autoridades den la muestra al iniciar una intensa campaña para debilitar la fuerza y desarrollo de dos de los cárteles más importantes de México: el CJNG y el Cártel de Sinaloa logrando la detención de cerca de dos mil miembros de los dos grupos en territorio norteamericano, decomisando millones de dólares, drogas, armas y vehículos.

Seguramente las mafias internacionales y las nacionales radicadas en México son las que cuentan con mayor cantidad de recursos líquidos que entran a los mercados financieros y a los de desarrollo inmobiliario y comercial.

Por esa razón en las Centrales de Abasto y los mercados se imponen los grupos de financiamiento de préstamos a corto y mediano plazo con lo que ingresan al lavado de dinero y a controlar los sistemas de distribución y manejo de mercancías por todas las rutas comerciales y así imponen el tráfico de drogas, armas, gentes y mercancías a todos los rincones del país.

Además, pueden ingresar “legalmente” para quedarse con propiedades “de los comerciantes que no les pueden liquidar sus deudas o a quienes se las arrebatan por la fuerza.

En todo el país sabemos que no existen condiciones bancarias para alentar los préstamos para la construcción de edificios y casas, sin embargo, existen muchas construcciones que se sabe son financiadas por esas organizaciones con un alto nivel de eficiencia y porque tienen los mejores recursos financieros con total disponibilidad y así participan en este inmenso mercado para poder ingresar millones de dólares al sistema financiero legal en el país y, en tales niveles, se sabe que de alguna forma también patrocinan a algunos “grillos” y organizaciones políticas para poder influir en los diferentes niveles del poder público de México.

En tales condiciones sabemos que en cada crisis, éstas organizaciones aumentan su poder porque mientras el gobierno pierde fuerza financiera, ellos la aumentan e influyen en muchos grupos porque la austeridad es buena para sostener los niveles de operación de un gobierno, pero es pésima para alentar a los miembros del gobierno a desarrollar mejor su trabajo y muchos caen en la tentación de ingresar a este flujo de dinero “fácil” que les lleva a estar al servicio de los grandes grupos mafiosos y así se va degradando la misma seguridad nacional.

Las crisis también son aprovechadas por los grupos y organizaciones políticas para alentar las confrontaciones e incluso las rebeliones, tal como lo sentimos ahora se alientan en muchos sitios por los grupos políticos, así se sabe con certeza de que los grupos criminales están realizando acuerdos con los grupos políticos y paramilitares para darles armas y financiamiento a cambio de permitirles expandir sus espacios de operación y esto es el resultado de las experiencias logradas en sus propios países por las organizaciones de centro y sur América que han llegado a establecerse en México ya que ahora controlan muchas zonas del país.

Si en algún momento del tráfico de drogas, armas, mercancías y gentes los grupos mexicanos lograron desplazar a los grupos internacionales para controlar los flujos de drogas, financiamiento, mercancías, armas y gentes, ahora, en la crisis y en el desgaste al que han sido sometidas sus organizaciones los grupos mafiosos de Centro y Suramérica toman su lugar en muchos sitios de ahí que ahora se vuelve mucho más difícil el combate a la delincuencia organizada en el país y se está poniendo en juego la seguridad nacional.

Por ello se tiene que rehacer la estrategia para el combate a los grupos delincuenciales y realizar los nuevos estudios de cómo están operando porque han cambiado todas las formas de hacerlo.

Entraremos a un proceso electoral donde los altos niveles de dependencia y pocos recursos con los que cuentan los grupos políticos les hacen atractivos los apoyos financieros que les aportan esos grupos mafiosos en muchos lados, realizando convenios y compromisos que muestran los conflictos que brotan en muchos sitios en el país.

La política debería ser una tarea de convicciones y no de intereses, sería lo ideal y necesario en la visión actual, pero por desgracia no lo es, existen muchos flancos que van directo a fomentar las ambiciones de poder y de riquezas ya que las experiencias generales, no las personales de AMLO, demuestran a muchos que si no cuentan con los recursos para sostenerse dentro de la actividad política son desplazados de ella y sustituidos por otros que tienen los recursos o facilidades de realizar las tareas políticas, pudiendo sostener a sus familias sin tener que gastar su tiempo en las tareas diarias.

Así vimos que en el proceso electoral anterior, donde AMLO, arrasó en las votaciones, muchos miembros fifís o de otros partidos con gran oportunismo y sin realizar militancia ni méritos alcanzaron puestos de representación popular y ganan puestos administrativos en el gobierno desplazando a muchos que por años se han mostrado leales al movimiento y a la causa de AMLO, por eso se verán las luchas por los puestos y presupuestos más que por las ideas y los proyectos de cambio, el oportunismo y las ambiciones aún llenan muchos huecos en el gobierno actual…y, para muestra: las tribus.