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Por: Cecilio García Cruz

ceciliogarciacruz@hotmail.com

Goza y se regocija con sus estrategias propagandísticas. Le han funcionado como “anillo al dedo”.

Con ellas, hace bailar hasta al más tullido, al más feo.

Pero, en realidad, son auténticos distractores o mensajes subliminales.                                                                                                                       

La más contagiosa: “no mentir, no robar y no traicionar”, una pésima copia de los 10 mandamientos, pero que a AMLO le funcionó para convencer a un pueblo hastiado de sus gobernantes.

Hoy, ese pueblo está “encabritado” por la lentitud del cambio que no llega ni llegará.

Ya se vio con el temita de LA BOA (canción popular de la Sonora Santanera y no el Bloque Opositor Amplio), que hizo “bailar” a tirios y troyanos; en su contenido tiene similitud con su actitud política.

Lean el porqué:

Ya los locutores, lo saben, lo saben.

Y los periodistas, lo saben, lo saben.

Ya los ingenieros, lo saben, lo saben.

Todos los del Poli, lo saben, lo saben.

Ya todos los Pumas, lo saben, lo saben.

Todos los rebeldes, lo saben, lo saben.

Los que están oyendo, lo saben, lo saben.

Los que me faltaron, lo saben, lo saben.

No deja títere con cabeza.

La frase estás conmigo o estás contra mí es usada para difundir que una situación está polarizada buscando muchas veces alinear a la opinión pública. El no unirse significaría ser considerado como un enemigo.

En el escenario de gran tensión social y política, el discurso de AMLO pasó de la polarización y el contraste de las ideas y las diferencias, al llamado a la división franca y abierta.

Textual:

¡Qué bueno que se definan, nada de medias tintas, no es tiempo de  simulaciones! ¡O somos conservadores o somos liberales! Exclamó. Es decir, no hay para donde hacerse. O se está por la transformación del país o se está en contra. ¡Es tiempo de definiciones!

Eso reprochó López Obrador en Veracruz, un mensaje que radicaliza a su gobierno y lo aleja definitivamente del “movimiento amplio, plural e incluyente” que propuso a su pueblo bueno en plena campaña para llegar al poder.

Será que el tabasqueño emuló a MATEO 6:24: “Nadie puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.

Es tiempo de sumar, no de restar.

El B.O.A. pasó de la ocurrencia al hazmerreir. Uno de ellos, Javier Corral, gobernador de Chihuahua, irónico, tuiteó: Pa’ pronto.

“Esperemos que el tabasqueño no tenga (Renato Leduc dixit) la dicha inicua de perder el tiempo”.