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Por: Cecilio García Cruz

Jesús te Ampare

Por más que intenté analizar un tema distinto al de la pandemia que tiene horrorizado al mundo, el resultado fue ocioso y resbalé para toparme de frente con el Covid-19.

Ni la indagatoria de los movimientos financieros que hace la 4T al ex presidente Enrique Peña Nieto y a sus familiares cercanos, según la periodista Peniley Ramírez, de Univisión, fue más importante que la contingencia sanitaria.

Estoy confinado en mi domicilio tras visitar a unos amigos en la Unión Americana, y lo que más me da vueltas en la cabeza es la economía de nuestro país que sufre uno de los peores golpes de su historia.

Está “noqueada”. Paralizada a consecuencia de la prolongada cuarentena, aunque el gobierno federal tenga otros datos y además triunfalistas.

El periódico inglés The Economist, uno de los más acreditados a nivel internacional por sus acertados análisis financieros, advirtió en días pasados que nuestro país “podría tener la recesión más profunda en casi un siglo”.

Miles de comercios han cerrado sus puertas y cientos de miles de personas han quedado sin trabajo.

Hugo López-Gatell y Zoe Robledo, funcionarios cercanos al presidente López Obrador, siguen con “manga ancha” al difundir cifras manipuladas de la pandemia.

Los dos “roban” cámara en los medios de comunicación y externan acciones que emprende la 4T para combatir los brotes del Covid. Cada vez que aparecen en escena, los obnubila la arrogancia e indolencia.

Y lo que nunca imaginaron es haber crecido estrepitosamente en imagen política, rebasando, incluso, a funcionarios de mayor rango en el gabinete.

Pero no todo ha sido “miel sobre hojuelas” para estos voceros. En sus desbordamientos estadísticos, han tropezado al difundir información confusa que conlleva a un desolador clamor  en un país urgido de imperativos por la verdad.

Sin pelos en la lengua, gobernadores de distintas corrientes ideológicas,  han desafiado y desmentido a estos funcionarios por declarar cifras tendenciosas que convienen al “Ilusionista”—como irónicamente moteja a AMLO el prestigiado abogado Ignacio Morales Lechuga en sus espléndidos análisis que publica en un diario nacional–, y callar la cruda realidad de los hechos.

Destacan los reproches de Jaime Bonilla, de Baja California, Silvano Aureoles, de Michoacán y Enrique Alfaro, de Jalisco, que critican sin temor alguno el averno  del personal médico; y señalar además las ineficiencias, desabastos y carencias de insumos en los centros hospitalarios.

Los mandatarios precisan que los voceros engañan al presidente de México y que devolverán el material sanitario que les enviaron por defectuosos e insuficientes.

Con una doble moral, López-Gatell y Zoe Robledo, difunden solo lo que favorece a su “patrón”, exponiendo la vida de todo un pueblo que, para no contagiarse, sigue día con día sus recomendaciones.

Y para concluir, aquí la perorata del funcionario mimado por el “prestidigitador”:

¡“Quédate en casa!, ¡quédate en casa! Es muy simple el mensaje: ¡“Quédate en casa”! y si no te quedas en casa, tú, y tú, y tú, y tú y tú y todos nosotros, lo que va a resultar es que en las próximas semanas vamos a tener demasiados casos para poder atender a todos y todas. Y eso va a llevar a desafortunados desenlaces sumamente indeseables…”

¿Usted le  cree?

López Obrador enfrenta el mayor desafío de su vida política: cuidar la salud de 130 millones de mexicanos que viven el infierno de una inestabilidad social y económica, sin precedentes.

Urge una convocatoria por la  reconciliación nacional para enfrentar la crisis sanitaria y económica, de lo contrario vendrá el caos que acabará con todos.

Las últimas cifras que ha dejado la pandemia: 686 defunciones, 8,261 confirmados y 10, 139 sospechosos.

Y se acerca la fase más crítica.

ceciliogarciacruz@hotmail.com