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Un pequeño circuito se montó en avenida Juárez, a la altura de la Alameda Central, para dar paso a la exhibición de autos de la Carrera Panamericana 2019, a fin de despedirlos para dirigirse a su siguiente parada, Querétaro.

La espera fue larga, ya que si bien la cita era a las 16:00 horas fue después de las 17:00 cuando algunos grupos comenzaron a silbar, mientras los más pacientes y con ánimo organizaron la ola.

Invitados especiales como Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, aprovecharon para fotografiarse con algunos de los asistentes, mientras el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, se retrataba con un hombre caracterizado de Pancho Villa.

Así el sonido fuerte de motores resonó frente a Palacio de Bellas Artes y con ello el desfile de automóviles ingresó por Eje Central y avenida Juárez, con el grito de los asistentes que para estar en ambiente acudieron con carros de juguete, plastilina o con estampados.

«Los Mustang y los Mercedes Benz son los que más me gustan», decía Ricardo de 10 años de edad, quien portaba dos carros miniatura de carreras tras las vallas colocadas para la seguridad de los asistentes.

Pero en el desfile también había Volvo, Mini Cooper, Buick Century o Porsche, aunque la característica principal de esta carrera son los clásicos que han participado a lo largo de décadas.

«En los años cincuenta eran coches nuevos, en la actualidad compiten autos similares a los que corrieron en los cincuenta, pero mucho más modificados, mucho más rápidos, más seguros y con pilotos de mejor nivel», explicaba a Notimex el presidente honorario de la Carrera Panamericana, Eduardo León.

«México es el único país del mundo en donde se celebra la Panamericana. La competencia dura siete días y a diferencia de las otras manifestaciones de clásicos aquí gana el más rápido, esto es una carrera, carrera», expresó.

Aunque había familias completas y una gran cantidad de niños y mujeres, la afluencia se caracterizó por hombres mayores de 30 años, quienes eufóricos gritaban: «¡ruge, ruge!» a cada paso de un automotor.

De esa manera, después de salir de Oaxaca y pasar por Veracruz, luego de llegar a la Ciudad de México, continuarán por Querétaro, Morelia, Guanajuato, Zacatecas y Durango, a fin de que los 70 automóviles completen los tres mil 200 kilómetros.

FUENTE: NOTIMEX, CANDELERO, 12-10-19.