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En las nubes….

Carlos Ravelo Galindo, afirma: Al hombre manco que se ponía el reloj de cuerda en el muñón, le pregunta su amigo. ¿Por qué no te lo pones en el brazo completo?….Tienes razón…. ¿pero quién le dará cuerda?

Un consejo, último deseo y una explicación: en el vino hay sabiduría, en la cerveza hay libertad, en el agua hay bacterias.

A los amigos que disfrutan de un vaso de vino o algo que se le parezca… y a los que no lo hacen y son siempre vistos con una botella de agua en sus manos, recomienda San Compadre, OG:

_En un número de ensayos cuidadosamente controlados, los científicos han demostrado, que, si tomamos un litro de agua cada día, al cabo de un año habremos absorbido más de un kilo de Escherichia coli (E. Coli), bacteria encontrada en las heces…

En otras palabras, estaremos consumiendo 1 kilo de “popó” para no decir caca.

Sin embargo, no corremos ese riesgo cuando tomamos vino,  cerveza o aún mejor, tequila, ron o whisky, ya que el alcohol tiene que pasar por procesos de purificación, ebullición, filtrado y/o fermentación.

Por lo tanto, es mejor tomar vino y hablar pendejadas (perdón, hic), que tomar agua y comer caca.

No es necesario agradecer esta valiosa información: ¡Es un servicio social!

Empecemos a la una, con una.

Y ya animados, una de periodistas.

_Un hombre muy enfermo está acostado en la cama.

Se da cuenta de que no le queda mucho tiempo, por lo que le pide a su enfermera que le traiga a su esposa, hijos, así como testigos y una cámara de video para grabar sus últimos deseos.

Cuando todos están reunidos, sus ojos nublados y sus rostros dibujados, él comienza a hablar.

«Hijos, quiero que se repartan las casas de Paseo de la Reforma». «Los apartamentos  de Santa Fe». “Las oficinas en el Centro de la ciudad”

Para «mi querida esposa, los edificios residenciales en la bahía de Santa Bárbara, Anzures”.

La enfermera y los testigos quedan impresionados, por las  extensas posesiones, y cuando el hombre muere, la enfermera comenta con la familia: “Su esposo debe haber sido un hombre muy trabajador para haber acumulado todas estas propiedades….”.

La esposa solo gruñe. «No, solo se dedicaba a repartir periódicos casa por casa».

Y algo también que ilustra:

The New York Times nos explica que la selva tropical más grande del mundo, que esta semana ha ocupado las portadas de los diarios de todo el planeta por los incendios forestales que la consumen hace casi veinte días, es la Amazonía o Amazonia (la primera es más común en Perú, Ecuador y Venezuela), pero no el Amazonas.

La región amazónica abarca zonas de Brasil, Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela y Ecuador, y el fuego de estos días ya ha llegado a áreas de Bolivia y Paraguay.

Amazonas, como muchos llaman a esta selva erróneamente, es en realidad el nombre de uno de los Estados que conforman la República Federativa de Brasil, así como del río que tiene una extensión de 6400 kilómetros y uno de los más largos del mundo.

Por eso es más preciso decir que hay incendios en la Amazonia o Amazonía, y no que hay incendios en el Amazonas, pues si bien el Estado de Amazonas es uno de los sitios que están en llamas, también hay fuego en los Estados brasileños de Pará y Rondônia.

En lugar de rezar por el Amazonas, nuestras oraciones tendrían que extenderse a toda la región. Y también a los abstemios, a  los viejos y a los periodistas que aún no son ricos.

craveloygalindo.@gmail.com