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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder demócrata en el Congreso, Nancy Pelosi, están enfrentados y se han tirado golpes bajos, con recientes cuestionamientos mutuos sobre la salud mental de cada uno.

Luego de apodarla “Nancy la loca”, Trump la llamó “Nancy la nerviosa” durante una entrevista el jueves en el canal Fox News, realizada durante la visita del mandatario a Francia para conmemorar el 75° aniversario del desembarco aliado en las playas de Normandía.

“Nancy Pelosi es un desastre”, los demócratas “tienen grandes problemas”, agregó.

Y Robert Mueller, exdirector de la Policía Federal (FBI), se “ridiculizó”, añadió Trump.

Este jueves, Pelosi dijo que preferiría ver a Trump “en prisión” tras ser derrotado en las elecciones presidenciales de 2020, en lugar de verlo sometido a procedimientos de destitución, informó el sitio web Político.

“No quiero verlo destituido, quiero verlo en prisión”, dijo la némesis de Trump en el Congreso, en una reunión a puerta cerrada el martes con varios altos funcionarios de su grupo parlamentario, según ese medio informativo.

La presidenta de la Cámara de Representantes habría comprendido la posición de los partidarios, todavía minoritarios, de impulsar un proceso de destitución, pero afirmó que el momento no era propicio para el lanzamiento de este procedimiento, muy impopular en las encuestas de opinión y destinado seguramente al fracaso, dada la mayoría republicana en el Senado.

La influyente legisladora y los presidentes demócratas de varios comités en el Congreso “acordaron mantener todas las opciones sobre la mesa”, dijo Ashley Etienne, portavoz de Pelosi, describiendo la reunión como “productiva”.

Los demócratas debaten el camino a seguir desde la publicación el 18 de abril del informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales en las que Trump resultó electo.

FUENTE ; NOTIMEX , CANDELERO 07-06-19