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Los Comunes han rechazado por una mayoría de 58 votos, y por tercera vez, el acuerdo de salida de Reino Unido de la Unión Europea.

El no se ha impuesto con 344 votos contra 286. Tras un nuevo revés, la primera ministra ha dicho que las implicaciones de este rechazo son «graves» y que no hay tiempo suficiente para que el Reino Unido pueda arbitrar legalmente un nuevo acuerdo. Ha añadido que la petición de una prórroga podría implicar que su país tenga que participar en las elecciones europeas del 26 de mayo.

El líder laborista, Jeremy Corbyn, ha pedido elecciones generales si May no modifica su plan de salida.

La votación se ha producido en el mismo día en que debería haberse consumado el Brexit, este 29 de marzo. May somete a votación su plan de divorcio del Reino Unido y la Unión Europea in extremis: necesita la aprobación del plan antes de las doce de la medianoche (hora peninsular española) para que Bruselas le permita prorrogar la salida hasta el 22 de mayo.

Desde el Gobierno, May ha recibido el apoyo de Liam Fox, su ministro de Comercio, que ha apremiado a votar en favor del acuerdo hoy y ha alertado de un «miedo real» en el Parlamento de que Brexit no se apruebe jamás. «Esta es de hecho la última oportunidad que tenemos para votar el Brexit tal y como lo entendemos», ha declarado Fox, quien también ha avisado de que si se frustra la salida británica de la UE se podría abrir un «abismo de desconfianza» entre los votantes y los líderes políticos. Refuerza así la tesis de Theresa May, que ha repetido continuamente que ella se debe al resultado del referéndum de junio de 2016: el Reino Unido debe abandonar la Unión.

El apremio del tiempo no ha facilitado a May la mayoría de diputados necesaria para sacar adelante su propuesta, a pesar de que tampoco tuvieron éxito ninguna de las ocho alternativas a la salida votadas el pasado miércoles en el Parlamento. Ni siquiera sirvió la oferta de sacrificio de la primera ministra, que aseguró que dimitiría si con ello se obraba el acuerdo de la cámara para su plan de salida. Lo que permite el acuerdo de hoy, ha defendido May, es que el Reino Unido obtenga tiempo extra para valorar los términos de las futuras relaciones con la UE. También ha insistido en que la aprobación brinda al Parlamento control sobre esa declaración política.

En su intervención antes de la votación, la primera ministra ha dicho que el hecho de que el Reino Unido no abandone hoy la Unión Europea, como inicialmente estaba establecido, es una cuestión de «profundo pesar» para ella.

Al no ser aprobado el plan hoy, el Reino Unido se expone a un Brexit duro, el 12 de abril, o a una prórroga sin límite de la salida, informa Rafa de Miguel. Desde Bruselas, un alto cargo de la Comisión Europea ha señalado horas antes de la votación: «En principio, ya solo trabajamos con la hipótesis del Brexit brutal», informa Bernardo de Miguel.

Durante el debate, el abogado general de Reino Unido Geoffrey Cox, ha afirmado que el Gobierno arbitrará un mecanismo para asegurar que los Comunes serán consultados sobre la siguiente fase de la negociación. Se trata de la llamada declaración política, que sentará las bases del futuro de las relaciones del Reino Unido y la UE una vez se solvente la cuestión más apremiante, el acuerdo de salida. La oferta de Cox ha convencido a un diputado laborista, Gareth Snell, a votar en favor del acuerdo, según la BBC. Snell y otra laborista, Lisa Nandy, han presentado una enmienda que granjeaba al Parlamento un papel destacado en el futuro debate de la declaración política.

Pero eso no significa que haya convencido a otros laboristas. Su líder, Jeremy Corbyn, ha calificado de «afronta a la democracia» que se haya partido en dos el plan del Brexit para someterlo a votación. Antes que él, la presidenta del Comité parlamentario del Brexit, la también laborista Hilary Benn, ha dicho que votar solo el acuerdo de salida sin la declaración política, tal y como se plantea hoy, sería como «comprar una casa sin saber dónde vivirás después». La diputada de los liberales demócratas Wera Hobhouse ha ofrecido aprobar el acuerdo si se combina con un nuevo referéndum, una posibilidad rechazada por la cámara el pasado miércoles.

Para conseguir que el presidente de la Cámara admitiera de nuevo a debate el Brexit, este viernes se ha votado solo el acuerdo de salida (el documento de 585 páginas que contempla el pago de Reino Unido a la UE, los derechos de los británicos en la UE y de los ciudadanos de la UE en el Reino Unido, y la cuestión de la frontera entre las dos Irlandas), pero no la declaración política, la parte de Cox ha prometido someter a debate más adelante.

FUENTE: NOTIMEX, CANDELERO, 29-03-19.